Salud
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El jefe de servicio de Neumología del Hospital Clinico de Valencia (HCV), Emilio Severa, ha resaltado que la ventilación mecánica no invasiva puede alargar hasta cinco años la expectativa de vida del paciente de esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Severa ha participado en el Congreso Cincela 2018, organizado por la Fundación Luzón, a través de una ponencia sobre cuidados respiratorios apoyada por la compañía Philips. "En España, los enfermos que pueden ser manejados en hospitales con los medios y los conocimientos para proporcionarles una atención de calidad, mejoran su expectativa de vida. Concretamente, el cambio en la atención se produjo con el paso a la gestión de la enfermedad en el domicilio, con ventiladores portátiles y dispositivos de manejo de las secreciones", explica el experto.

"Los avances en los dispositivos de ventilación no invasiva han cambiado la perspectiva de estos pacientes que ahora ya no tienen que estar ligados a corriente eléctrica para recibir el tratamiento respiratorio y llevan un ventilador que no supera el tamaño de una caja de zapatos. El hecho de poder dormir de nuevo tumbados en vez de estar sentados en una silla es un cambio emocional importante, una mejora enorme en su vida", relata.

Así, asegura que con el tratamiento con fármacos para la ELA la expectativa de vida desde el diagnóstico era de "menos de 3 años". "Sin embargo con la introducción de ventilación mecánica no invasiva y el asistente de tos, la expectativa de vida del paciente está aumentando y la ELA se está convirtiendo en una enfermedad crónica", sostiene Servera.

Por otra parte, el doctor habla de dos tipos de pacientes: "Los privilegiados que pueden ser tratados en hospitales con los medios adecuados para hacerlo y los que no tienen atención de calidad". Por ello, explica que cuando un paciente tiene un episodio de agudización de la enfermedad, en ocasiones no puede desplazarse grandes distancias para recibir el tratamiento adecuado, y el hospital más cercano "no siempre dispone de la tecnología adecuada para proporcionárselo".

"No existen protocolos claros de ingresos de pacientes de ELA en las unidades de cuidados intensivos", lamenta. Precisamente, una de las principales labores de la Fundación Francisco Luzón es "conseguir que la administración se diera cuenta de la falta de equidad en la dedicación de recursos a esta enfermedad", concluye el neumólogo.