Salud
Cirugía Pixabay

Un estudio multicéntrico, liderado por el facultativo especialista de Anestesiología y Reanimación del Hospital Universitario Infanta Leonor (Madrid), Javier Ripollés Melchor, con apoyo del Grupo Español de Rehabilitación Multimodal (RedGERM), ha asociado el uso de protocolos de recuperación intensificada (ERAS, por sus siglas en inglés) con menores complicaciones tras la cirugía colorrectal.

Los resultados de esta investigación, denominada 'POWER' y realizada sobre una muestra de más de 2.000 pacientes y con participación de más de 350 colaboradores de 80 hospitales españoles, han sido publicados en 'JAMA Surgery'.

La ERAS fuen iniciados en los años 90 por el cirujano danés Henrik Kehlet y consiste en la implantación de unas medidas basadas en la evidencia a lo largo de todo el periodo perioperatorio, para disminuir el estrés quirúrgico al que se ve sometido el paciente y mantenerle en un estado fisiológico adecuado, de forma que vuelva al estado previo a la cirugía en el menor tiempo posible y se disminuyan las complicaciones postoperatorias.

Se trata de protocolos que recogen una veintena de componentes o pautas a seguir, muchas de las cuales han supuesto una revolución en comparación con el manejo tradicional del paciente tras la cirugía, como evitar el ayuno perioperatorio prolongado y el uso de drenajes y sondas, así como utilizar un abordaje mínimamente invasivo e iniciar la tolerancia oral y movilización precoz tras la cirugía.

Y es que, se estima que en cirugía colorrectal las complicaciones postoperatorias aparecen en aproximadamente el 25 por ciento de los casos y se relacionan con una menor supervivencia a largo plazo de los pacientes con cáncer colorrectal.

Por ello, los expertos se han propuesto determinar la relación entre la implantación de protocolos ERAS y la evolución de los pacientes sometidos a una cirugía colorrectal. En concreto, realizaron un estudio observacional prospectivo en el que participaron 80 hospitales españoles, independientemente de si tenían o no un protocolo ERAS.

En total se reclutó a 2.084 pacientes: todos los intervenidos de cirugía colorrectal programada de manera consecutiva durante dos meses a finales de 2017, con 30 días de seguimiento. La muestra completa de todos los pacientes (independientemente de su adscripción a un protocolo ERAS) fue dividida en cuartiles de cumplimiento, encontrándose una reducción del 19 por ciento en el número de complicaciones moderadas graves en el grupo de mayor cumplimiento en comparación con el de menor cumplimiento.

Asimismo la estancia hospitalaria resultó ser menor en el grupo de mayor cumplimiento (8 frente 5 días) comparando los grupos de menor y mayor cumplimiento. El siguiente trabajo ('POWER-2'), actualmente en proceso de análisis de datos, está enfocado en pacientes operados de prótesis total de cadera y rodilla. El estudio 'POWER-3', que arrancará en octubre, estará centrado en cirugía bariátrica y se hará en colaboración con la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (SECO), mientras que el 'POWER-4' pondrá el foco en cirugía de cáncer gástrico.