Cansancio, sueño, agotamiento y vagancia.

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Hay hábitos que no benefician al rendimiento de nuestro cuerpo

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Las 10 simples razones por las que parece que estás siempre cansado

Periodista Digital, 03 de agosto de 2014 a las 10:39

Hay hábitos que no benefician al rendimiento de nuestro cuerpo. Y como te queremos echar una mano hacer más feliz el veraneo, recogemos en la revista Health parte de lo que ha recopilado sobre lo que hay que hacer y lo que se debe evitar para recuperar energías:

1.- El calor nos aletarga en verano
En verano parece siempre estamos cansados. El calor produce ese doble efecto que hace que cueste hasta caminar: el «amodorramiento» durante el día y la imposibilidad de conciliar bien el sueño por la noche.
Pero hay más causas además del sol. Y cada uno es culpable. Las cosas que hacemos -y las que dejamos de hacer- nos provocan esa sensación de que estar siempre aletargado, al límite de fuerzas.

2.- Poco agua y pocas proteínas
Beber dos litros de agua se ha convertido ya en un mantra para cualquiera que quiera mantenerse sano. Pero ahora lo tendrán que tener en cuenta aquellos que se quieran mantener activos todo el día. Y es que la deshidratación afecta a nuestra energía. Según la doctora Goodson en Heatlh, con la pérdida de agua se reduce el volumen de sangre, lo que hace que el corazón sea menos eficiente. Así los nutrientes y el oxígeno llegan peor a las células y nuestro cuerpo se resiente.
Lo mismo ocurre con la falta de proteínas. Consumir pocos alimentos que las aporten nos hace estar más irritables, cansados y desconcentrados: «Hace que estemos cansados porque llega menos oxígeno a las células». «La carne roja, las judías, el tofu, los huevos, las nueces y los alimentos ricos en vitamina C son un buen consejo para recuperar la energía», explica la doctora.

3.- Te saltas el desayuno
La comida es el motor del organismo. Por eso la primera ingesta del día es clave para no arrastrar el cansancio el resto de la jornada. Un desayuno completo es la chispa que activa tu cuerpo para estar activo.
Cereales, un batido de fruta, leche y mantequilla bajas en grasa y un yogur con frutos secos conforman un desayuno para aguantar todo el día.

4.- Consumes demasiada comida basura
Cada día se consumen más alimentos cargados de azúcares y carbohidratos (que hacen que aumente los índices glucémicos en sangre). Esto hace que nuestro cuerpo viva en una constante montaña rusa con «subidones y bajones» constantes de azucar. Y esto debilita el cuerpo.
Cada refresco y snack nos produce un «chute» de energía que se consume muy rápido y cuya «caída» nos agota.
La mejor solución es hacer una dieta sana y equilibrada, sin saltarnos comidas para que la energía se mantenga constante en nuestro organismo.

5.- Te vas a la cama después de beber unas copas
Ahora en verano es muy habitual llegar a la cama después de haber bebido. Tanto los que se quedan de «rodríguez» en la ciudad, como los afortunados que huyen de ella, aprovechan la puesta de sol para compartir unos tragos.
Irse a la cama sin esperar a que el cuerpo haya «quemado» el alcohol no es una buena idea. El alcohol es un depresor cuando se consume, pero al ser metabolizado tiene un efecto rebote que hace que aumente la adrenalina en el organismo, según el doctor Allen Towfight en Health. Este efecto rebote es lo que causa que, tras haber bebido, nos levantemos entre noche con la boca seca y la necesidad de beber. Su consejo: dejar pasar tres horas entre la última copa y el momento de acostarse.

6.- Usas el teléfono en la cama
Utilizar un dispositivo electrónico en la cama, ya sea el portátil o el «smartphone», es muy perjudicial para nuestro sueño. La luz que emiten estas pantallas alteran los biorritmos del organismo.
El resultado es que se deja de producir melatonina, la hormona que ayuda a regular los ciclos del sueño, y nos acabamos desvelando.

7.- Confías demasiado en la cafeína
Hay mucha gente que necesita una buena taza de café para poder comenzar con energía el día. Algo que no es malo, ya que tomar hasta tres tazas de café diario es beneficioso.
El problema viene cuando se abusa de la cafeína, algo que puede hacer que se altere el ciclo del sueño, ya que la cafeína bloquea la adenosina, la molécula que activa las células que nos guían hasta el sueño, según explica el doctor Towfigh en Health.

8.- Alteras demasiado las horas de sueño en verano
¿Eres de los que las noches de domingo te cuesta conciliar el sueño mientras no paras de pensar en lo poco que queda para que suene el despertador? Pues bien, esta es otra de las causas por las que siempre estás cansado.
Llega el fin de semana y el viernes alargas la hora de llegar a la cama. El sábado, entre que te levantas sin despertador y aprovechas la noche para disfrutar del ocio nocturno, te acuestas demasiado tarde. Este cambio en las rutinas de sueño se arrastra toda la semana. El consejo: una siesta breve de 20 minutos para recuperar energías.

9.- Te hartas rápido de hacer ejercicio y pasas
¿Dejas de ir al gimnasio cuando estás cansado? Es una mala decisión. Según un estudio de la Universidad de Georgia citado por Health, los adultos que hacen deporte tres días por semana durante veinte minutos mantienen su cuerpo en forma y con más vitalidad.
Y es que un ejercicio semanal constante hace que aumente nuestra fuerza y resistencia y que el sistema cardiovascular sea más eficiente.

10.- Nunca desconectas
Te llevas trabajo a casa, nunca dices que no, tratas de hacer más de lo que abarcas y encima en vacaciones te llevas el trabajo a la playa. Esto hace que tu energía se consuma en el trabajo y además impides recargar pilas en el periodo de descanso.
«Si descansas y desconectas, serás más creativo, productivo y efectivo a la vuelta», explica el Doctor Lombardo en la revista Health.

 

 

 

 



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