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Depilación Pixabay

La depilación láser llama la atención, en la actualidad, por los inmejorables resultados que ofrece. Gracias a este método de depilación, el vello de cualquier parte del cuerpo puede dejar de ser una preocupación. Hasta el momento, la depilación láser es la única opción que ofrece resultados tan positivos a corto y largo plazo. Sin embargo, ¿sus resultados son iguales independientemente del tipo de piel que tengamos?

Antes, la depilación láser tenía algunas taras en algunas pieles, por ejemplo, en la piel clara le costaba mucho más actuar y las pieles morenas o bronceadas tenían un gran riesgo de dañarse. No obstante, hoy día, contamos con diferentes tipos de láser que se adecúan a todas las necesidades. Para ello, es indispensable contactar con un centro de estética, como la Clínica Dermasana, que nos resuelva todas las dudas y que nos realice una revisión médica adecuada para determinar cuál es la mejor opción para nosotros.

Calibrar los aparatos de depilación láser

Un buen centro de estética realizará un estudio de cada piel en particular antes de que esta se someta a la depilación láser. La razón está en que no hay dos pieles iguales. Por ejemplo, nos podemos encontrar con dos personas de piel blanca, pero una de ellas puede tener muchos lunares. En este caso, las medidas que se deben adoptar serán diferentes.

También, es necesario verificar que no hay ninguna herida en la piel o cualquier problema que pueda empeorar debido a la utilización del láser. Un buen estudio previo garantizará una calibración correcta del aparato de depilación que se utilizará. Además gracias a esto, el profesional sabrá si debe elegir el láser Alejandrita, Diodo o Neodimio-yag, tres tipos que utiliza la Clínica Dermasana y que permiten ofrecer un tratamiento mucho más personalizado.

La importancia del pelo en la sesión de depilación

Aunque la depilación láser pueda contar con diversos modelos que se adapten al grosor, color y tipo de piel para lograr una eficacia mayor, es importante que el pelo esté presente en este tipo de depilación. Aunque rasurarnos la parte que queramos depilarnos puede resultar un engorro, sin este paso la sesión de depilación láser no tendrá éxito.

El motivo está en que, sin vello, el láser no actuará ya que lo necesita para tratarlo y evitar que este crezca de nuevo. Cuanta mayor concentración de melanina tenga el pelo, es decir, cuanto más negro sea, mejor funcionará el láser. De hecho, el pelo grueso y oscuro es el ideal para someterse a este tratamiento. El problema es el pelo rubio, cuya cantidad de melanina es menor. Por eso, se necesita un láser adecuado en este caso para conseguir los resultados que se están buscando.

Independientemente del tipo de piel o vello que tengamos, podemos acudir a cualquier centro de estética, como la Clínica Dermasana, y pedir que nos realicen una valoración médica para saber qué tratamiento con láser sería eficaz en nuestro caso. Aunque las primeras veces el número de sesiones será mayor, después solo tendremos que ir cada año o cada dos años para que nuestra piel siga sin vello. Sin duda es un método muy cómodo y eficaz, que cuenta con muchas opciones en la actualidad. ¿Estás preparado para disfrutar de una piel suave?