Aunque el presidente de las Cortes dijo que no son amigos del alma

Bono y su esposa, asiduos a las propiedades de Rafael Santamaría

En ocasiones coincide con Ruiz Gallardón y Felipe González

El presidente del Congreso ha reconocido la relación de amistad que le une con el constructor Rafael Santamaría, pero ha marcado distancias: «Soy muy amigo suyo, pero no amiguito del alma». Sin embargo, José Bono es una de las personas que más disfruta de las propiedades que el constructor tiene por toda España. A cude con asiduidad al cortijo El Carrascalillo que Santamaría posee en Torrenueva (Ciudad Real).

Emplazado dentro de una gran finca del mismo nombre, es propiedad de la ya extinguida mercantil Yalqui, cuyo dueño fue Rafael Santamaría. En el lugar, donde abunda la caza menor, suele coincidir con «el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón; con el ex presidente del Gobierno Felipe González, y con el ex consejero de Bienestar Social de la Junta, Tomás Mañas». Lo cuenta a La Gaceta un concejal del Ayuntamiento de Torrenueva.

Este periódico ha podido comprobar que dentro del cortijo, además de una gran vivienda destinada a los propietarios y casas para los trabajadores de la finca, existen una capilla, una cuadra y un picadero de caballos. El mismo edil explica que «Bono tiene habitaciones reservadas para él dentro de la finca», propiedad de Santamaría desde hace 15 años aproximadamente.

El presidente de la Cámara baja aprovecha sus visitas al cortijo para reunirse con el alcalde de Valdepeñas, el también socialista Jesús Martín Rodríguez, a quien en sus primeros años como presidente de Castilla-La Mancha tuvo como asesor en su equipo de Gobierno. Es frecuente verlo en la misa de los domingos en la iglesia de La Asunción.

La costa

Asimismo, resulta frecuente ver a Bono en el chalé que Santamaría posee en la Cuesta de San Antonio, en Jávea (Alicante), frente al club náutico. Según ha podido saber LA GACETA, el matrimonio Bono-Rodríguez visita este inmueble durante el mes de agosto; utiliza este lugar «desde que era presidente de Castilla- La Mancha», comentan los residentes de los chalés contiguos. La relación entre Bono y Santamaría se remonta a aquellos años.

El ex presidente de Castilla- La Mancha suele desayunar en el bar La Almadraba y aparca su vehículo en la puerta del Hotel Miramar, ubicado en la plaza del pueblo. También son conocidas las fiestas que organiza en la vivienda de Rafael Santamaría, como la del verano de 2008, cuando efectivos de la Guardia Civil cortaron las calles de acceso. Bono y Santamaría no sólo coinciden en los momentos de ocio que disfrutan en las propiedades del promotor; además tienen en común a la Gestoría Montalvo, propiedad de Francisco Javier Montalvo Llanos. Montalvo es accionista de Reyal Urbis; de acuerdo con la inscripción 101 de la nota registral de la sociedad, el gestor posee 84 acciones.

Gestor y notario

Al mismo tiempo, Montalvo fue administrador de Saja, la patrimonial dela familia Bono, desde el 20 de mayo de 2004 hasta el 1 de enero de 2006. Y el domicilio social de Ahorros Familiares Saja estuvo compartiendo dirección con la Gestoría Montalvo. Por otro lado, Santamaría y Bono comparten notario, Miguel García Gil, quien indistintamente firma las escrituras de las sociedades que poseen estos dos amigos: Reyal Urbis y Saja, como puede apreciarse en varias inscripciones de las notas registrales de estas mercantiles.

La madrina

Tan estrecha es la amistad que une a Bono y al constructor que la mujer de Santamaría, Mar Moliner, es la madrina de Sofía Bono, la hija pequeña del matrimonio. Tal y como ha publicado este diario, Rafael Santamaría pagó a Bono la decoración de las casas de Olías del Rey (Toledo) y Salobre (Albacete). Ambas facturas, con un importe total de 20.915 euros, fueron abonadas a Mª Carmen Pérez -propietaria de la empresa Cecilia Gómez- por Santamaría, a través de su sociedad Ayala 3.

Intermediario

Reyal Urbis fue la promotora de la urbanización de lujo Las Náyades, en Estepona, donde la familia Bono adquirió dos áticos contiguos en 2006. Lo hizo a través de Saja. El socialista permutó con Reyal Urbis un piso de 580.000 euros que carga con una hipoteca de 300.000 euros por los dos inmuebles. Su precio de venta era de 1.474.460 euros; la promotora rebajó a Bono 549.460 euros y Santamaría perdió con esta operación 873.860 euros.

 

Publicado originalmente en La Gaceta.

 

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