Telecinco sigue jugando al gato y al ratón con los familiares y amigos de las víctimas del accidente del Spanair del 20 de agosto de 2008. Los 154 fallecidos y el hecho de que aún no se haya celebrado el juicio, amén de que los informes técnicos sobre el accidente aún no estarán listos hasta diciembre, no son argumentos de peso para la cadena de Fuencarral. Emitirá la serie sí o sí. Lo que no se sabe es el cuándo.
Porque, tal y como indica la página creada por una azafata de Spanair en Facebook, Sandra Díaz Tallón, Telecinco ha decidido retrasar la emisión de la serie ante la avalancha de críticas que ha tenido en las últimas fechas.
La idea inicial del canal privado era aprovechar el 20 de agosto, fecha en la que se cumple el segundo aniversario del trágico suceso, para emitir la cinta. Las presiones populares han podido frenar las aviesas intenciones de la cadena del morbo. Eso sí, tal y como se puede apreciar en el enlace, su idea es ponerla, pero lo dejan en un inquietante «Próximamente».
Los supervivientes y los familiares de las víctimas están convencidos de un hecho irrefutable, «la cadena pondrá la serie cuando las aguas se hayan calmado para vomitar sobre los muertos y sus seres allegados».
El presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, transmitió el deseo de que Telecinco no proceda «ni ahora ni nunca, hasta que los hechos no estén probados y juzgados a la emisión de la serie». El jefe del Ejecutivo resaltó que ha mantenido conversaciones con los altos directivos de la cadena para que tengan la máxima sensibilidad ante un hecho como éste.
OBSTÁCULO
Uno de los principales obstáculos para impedir a Telecinco que ofrezca a los espectadores la serie Vuelo IL8714 es que la Ley General Audiovisual no se ocupa apenas de estas cuestiones. Todos los preceptos que aparecen en ella son demasiado abstractos como para agarrase a los mismos con intención de frenar el rodaje o la emisión del proyecto.
Tan sólo algunos consejos audiovisuales como el andaluz o el catalán han regulado con más minuciosidad ciertas cuestiones relacionadas con el tratamiento informativo de las catástrofes, pero en principio también escapan a la elaboración de una serie de ficción como ésta.
En este sentido, la Asociación de Afectados del vuelo JK 5022, visto que la idea del medio de Fuencarral es emitir la cinta al precio que sea, se ha dirigido en repetidas ocasiones a sus responsables para que, al menos, esperen dos años a dar esta serie. Hasta diciembre del presente año no estarán concluidos los informes técnicos y el juicio no se celebrará antes de dos años.
Los afectados consideran que de emitirse la serie antes de la vista oral podría tener ciertas repercusiones e influencias en el desarrollo de la sesión judicial.
SURREALISMO
El vicepresidente de la Asociación, Juan Andrés Sánchez Hernández, aseguró esta semana que «nos enteramos que iban a hacer la serie de casualidad, a través de un casting en Madrid donde pedían a personas con habla canaria”.
El surrealismo llegó a su punto máximo cuando se acusó al grupo de afectados de haber prestado colaboración con la productora de la serie para hacer más creíble, más real el guión. Si es verdad, reconoció Sánchez, que «una de las supervivientes, que no es de la asociación, parece haber participado en la elaboración del guión».
