Condiciones precarias del SIVE de la Benemérita

Nuevo ninguneo de Rubalcaba

Sólo un agente por turno para el control de las pantallas y prohibición expresa de comer o beber

Rubalcaba sigue ninguneando el trabajo de la Guardia Civil en Canarias. Si hace unas fechas las quejas venían motivadas por el mal estado de un cuartel de la Benemérita en Vecindario, ahora el problema se traslada a los efectivos que trabajan en el Servicio Integral de Vigilancia Exterior en Lanzarote. Estos agentes de la seguridad no tienen, siquiera, unos baños en condiciones.

Este centro de vigilancia, habilitado en 2007 cuando la oleada de pateras al Archipiélago era una constante imparable, ya nació viciado. Por lo pronto, según las denuncias de la AUGC, «aún no se han construido siquiera unos simples urinarios». También se recuerda que se dio orden expresa de que sólo hubiese un guardia civil en las tareas de control de las pantallas.

Lo surrealista del caso, subraya la asociación, es que «se pretendía que durante el descanso, que está regulado en este tipo de trabajos por el Real Decreto 488/1997, lo sustituyera un guardia de seguridad ciudadana, que desconocía el funcionamiento del SIVE”.

Juan Couce, delegado provincial de la Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC), apunta que a los agentes «se les ha prohibido “la tenencia de cualquier tipo de alimento o bebida durante las ocho horas que dura el turno de trabajo en las pantallas de control de este dispositivo».

La organización explica que el 19 de agosto se recibió en el SIVE una comunicación del capitán jefe de la Guardia Civil en Lanzarote a través de correo electrónico advirtiendo de esta prohibición.

La AUGC ya ha manifestado que presentarán una denuncia ante el Defensor del Pueblo “para que tome cartas en el asunto, ya que ni la Delegación del Gobierno, ni los altos cargos de la Benemérita en Canarias resuelven los problemas de los guardias civiles en las Islas”.

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