Opinión / Desde mi escaño

Sigan mamando

Sigan mamando
Miguel Zerolo y Norberto Plasencia.

Existe una canción salsera, muy oída y pinchada en los Carnavales, que se titula Sigan bailando. Pues bien, ese tema experimenta en la vida de Tenerife una especie de remake por el que llevaría en suerte el estribillo de Sigan mamando. Y sí, tiene toda su razón de ser porque esta semana nos hemos podido enterar de dos informaciones que vienen a demostrarnos que determinadas instituciones están a la búsqueda del dinero fácil, de mamarse los cuartos de los ciudadanos, algo casi pornográfico en tiempos de crisis.

El primero de los casos lo protagoniza el siempre hipersurrealista Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, una suerte de corporación donde lo anormal es la moneda de uso común. Sale el otro día en rueda de prensa el concejal de Fiestas del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, el señor Norberto Plasencia, y anuncia todas las novedades para el Carnaval 2011. Todo genial, todo muy edulcorado, incluso las lamentaciones por el recorte de un millón y pico de euros en el presupuesto. Pero miren ustedes por donde, el precio de las entradas de los principales espectáculos sufren un incremento. ¡Qué casualidad!

O sea, señores ediles, en especial los responsables de Fiestas, que estamos en crisis, que la ciudad, tal y como decretó Miguel Zerolo, está en alerta social porque mucha gente no tiene ni que llevarse a la boca, y van ustedes y le meten una subida a las entradas. Me parece demencial de todo punto. El bono total para ver todas las fases de las murgas se incrementa en cinco euros y sólo ver la final pasa de 10 a 12 euros. Encima quieren crear una especie de zona VIP donde se triplicarían los precios, sitios que se reservarían a los touroperadores. Eso sí, los de siempre, seguirán mamando y acudiendo by the face a los espectáculos.

Y claro, como se ve que la cuestión de tocar el bolsillo a los menos pudientes está de moda, llega el Centro de Iniciatibas Turísticas de Santa Cruz de Tenerife y aboga por poner una tasa de cinco euros a quienes osen a llegar caminando hasta el pico del Teide. Sí, según el organismo encargado de potenciar el turismo (por eso la capital sufre una cerrazón permanente domingos y festivos), son unos 300.000 los aventureros que no se conforman con el viaje en teleférico o en contemplar el Teide desde los Roques de García. No. Estos pobres excursionistas quieren ir andando y, claro está, hay que atizarles en el bolsillo.

La excusa esgrimida por el CIT es de lo más peregrina y de lo menos original. Es que en Europa se cobra por todo, hasta por ir a mear, palabras literales de uno de los responsables de este centro. Miren, una de las cosas que me tiene hasta el gorro es esa falacia comparativa para lo que les interesa. Sí, habrá sitios donde te hacen pagar, pero también es verdad que hay unos guías cualificados que te preparan excursiones donde te explican un montón de cosas que sacian la curiosidad del más preguntón de la clase.

Y ojo, que parece que gravar a los senderistas es sólo una pequeña parte del gran plan establecido. Durante muchos años se viene rumoreando con la posibilidad de hacer pagar a turismos y guaguas que accedan hasta la zona del Parador Nacional.

Dicen que con la transferencia de las competencias a los Cabildos, igual en Tenerife se plantean el cobrar a quienes también suban en sus vehículos. Si eso es así, espero que también, como mínimo, obliguen a bares y restaurantes de la zona a bajar sus precios, que en muchos casos se paga más del doble y hasta del triple por consumiciones que me tomo a precio de risa en el bar de Don Antonio. En definitiva, están empeñados en que bailemos al son del Sigan mamando. Ellos ponen la música y nosotros, como paganinis, los euros.

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