Indignación social por la dureza de los comentarios

Enric Sopena defiende que su corresponsal justifique los insultos y amenazas al hijo de Cospedal

Carlos Iserte no condena la brutal agresión verbal contra el menor de 4 años, y acusa a su madre de "usar como escudo al pequeño"

El mismo día que Sopena justifica a su corresponsal, en el digital que codirige Iserte publican una editorial en la que se niegan a condenar expresamente los brutales insultos y amenazas a Cospedal y a su hijo de 4 años

Ha causado perplejidad e indignación conocer que el director de El Plural -Enric Sopena- respalda, defiende y alienta la justificación que su corresponsal en Toledo, Carlos Iserte, hace de los gravísimos insultos y amenazas al hijo -de 4 años de edad- de Mª Dolores Cospedal.

Iserte, «todo un periodista de raza» a juicio del pro-zapaterista, tuvo conocimiento de que en una noticia suya -publicada en El Plural- criticando a Cospedal en base a argumentaciones del PSOE, un lector de dicho periódico digital comentó, refiriéndose a la dirigente del PP, que «¡Ojalá le pase algo al hijoputa de tu hijo por todo el daño que estás haciendo a los españoles!».

A diferencia de la gran mayoría de los ciudadanos, el corresponsal de Sopena en Castilla-La Mancha, justificó semejante barbaridad escribiendo que Cospedal «usa de escudo al pequeño». Pudo -y aún puede- condenar públicamente semejante barbaridad contra la política del PP y su hijo, y no lo hizo. Pudo callarse y no silenció. Optó por reaccionar como muy poca gente puede entender.

La sorpresa ha saltado cuando se comprueba que Iserte sí tiene quien le entienda, le comprenda, le aliente, le respalde, le justifique y, en definitiva, respalde sus «planteamientos». Enric Sopena se suma a la barbarie y al despropósito humano, justificando lo injustificable.

En un ‘intento’ de condenar la barbarie del internauta que escribió semejante atrocidad contra el hijo de Cospedal, Sopena escribe que «queremos asimismo pedir nuestras más sinceras disculpas a Cospedal y a su hijito».

¿Disculpas sinceras?¿Por qué entonces recurre a esa expresión -hijito- que denota todo menos seriedad y respeto hacía una madre que, indudablemente, ha sufrido una agresión verbal tan canalla?

Para contestar a la pregunta, lo mejor es continuar leyendo a Sopena decir que «ni una sola frase suya (de Carlos Iserte) puede interpretarse como el más mínimo insulto y la más mínima amenaza a Cospedal y, menos aún, a su hijo».

El director de El Plural sabe que eso que escribe no es cierto. Los ciudadanos también lo saben. No ha habido condena expresa en público. Y saben que además ha habido insultos. Sobre todo después de leer a Iserte decir que:

«El gurú del Ala Oeste de Génova ha convencido a la secretaria general del PP (‘La bien pagá’ para el resto de los humanos) para que use de escudo al pequeño en un intento de frenar las merecidas críticas que la ‘número dos’ de Rajoy se ha ganado a pulso, mejor dicho, euro a euro, así hasta 241.000 anuales».

Faltaba rematar la crónica de la desvergüenza. Y para eso estaba el digital que codirige Carlos Iserte, dclm.

El mismo día que Sopena justifica a su corresponsal, publican una editorial -sobre la ética y los insultos- en la que se niegan a condenar expresamente los brutales insultos y amenazas a Cospedal y a su hijo de 4 años.

¿Con qué argumento? Sencillo y duro de leer al mismo tiempo. Escriben que tampoco se puede exigir esa condena expresa porque «otra cuestión muy distinta es que un político o política se dedique a airear su vida privada y luego se moleste por los comentarios». La falta de humanidad sale a borbotones.

La frivolidad la dejan para el final, cuando escriben que «¿se imaginan que Belén Esteban se molestara porque se comente su vida privada?»

 

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído