Opinión / Desde mi escaño

Derrota ‘aL uso’

Derrota 'aL uso'
El entrenador del FC Barcelona, Pep Guardiola (d), saluda al entrenador portugués del Real Madrid, José Mourinho. EFE/Archivo

Me alegro. La prepotencia tiene un precio y el Real Madrid la ha pagado con creces en el Nou Camp. Las proféticas palabras de Cristiano Ronaldo hablando de que a ellos no les meterían ocho fue como un acicate para un Barcelona que en quince minutos ya había puesto muy de cara el partido y que nada más salir del tiempo de descanso acabó por rematar la faena. La guinda fue esa manita, ese 5-0, que deja muy tocada a la plantilla merengue, sobre todo de un Mourinho que ahora ya conoce el sabor de la derrota en la competición española (¡y además de qué manera!).

Los grandes popes del madridismo, comenzando por el sanedrín Inda, no parecían cansarse de las comparaciones, de que si el Barcelona no tenía rivales, que si todos los equipos a los que se medía la escuadra blaugrana acababan por incomparecer en la cancha y así una larga retahíla de excusas baratas, argumentos de saldo y esquina que sólo servían para el consumo de los más forofos.

Pero la realidad es muy tozuda y hace apenas unas horas se ha visto sobre el césped culé que los rivales no le duran al Barça porque éste es muy bueno. Si ganó 0-8 en Almería, sinceramente, fue por algo, no porque los andaluces quisieran salir goleados y encima delante de su afición.

También el Marca recurrió a los consejos y apreciaciones de un experto en lenguaje no verbal para demostrar al mundo mundial de que Guardiola aparentaba estar muy nervioso, a pesar de sus respuestas amables, mientras que el técnico luso del Real Madrid era poco menos que un ejemplo de quinto de carrera de Protocolo. Bobadas, paparruchadas y ganas de sacar manteca donde no la hay.

Guste o no, los azulgranas están por encima de los madridistas y sólo la duración de la Liga es lo que permite un halo de esperanza en la acera de Chamartín. Siempre puede haber fallos inesperados, aunque los catalanes no están muy acostumbrados a persistir en errores y, por lo que parece, el cupo se pudo haber cerrado por mucho tiempo tras el resbalón frente al Hércules y el empate cosechado en la visita del Mallorca.

Lo peor para la entidad de Florentino Pérez no ha sido en sí el resultado, puesto que la derrota podía y debía entrar en los cálculos, sino la imagen que se ha ofrecido. Este 5-0 retrotrae a viejos fantasmas como la famosa manita del hat-trick de Rosario y su cola de vaca a Alkorta (temporada 1993/1994).

Aquel Real Madrid, cierto es, estaba en período de descomposición y poco tiempo después su entrenador, Benito Floro, vería la puerta de salida. Aquí, en cambio, estamos ante un equipo blanco en solidificación, pero está claro que el edificio está situado encima de una sima llamada Barcelona y el terremoto puede haber causado graves daños estructurales.

De todas maneras, al igual que el NO-DO hacía con Franco y sus enfermedades, el parte médico de Inda hablará mañana de un leve catarrillo, de una mínima alergia culé, pero que el enfermo merengue está más vivo que nunca. Vamos, nunca mejor dicho, tendremos una justificación ‘aL uso’.

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