Fría geometría de la caliente américa, por J.C.Deus

331.2004‘América fría’ es una historia del arte abstracto geométrico en Iberoamérica durante las cuatro décadas centrales del siglo XX. Pretende ‘mostrar la renovación y el carácter diferenciado de sus invenciones y construcciones respecto a la abstracción geométrica europea’. Es el mayor esfuerzo realizado nunca por reunir una panorámica representativa de esta corriente artística al sur de Estados Unidos, y refleja una Latinoamérica bien diferente al estereotipo habitual, caliente y espontáneo, una América «fría», objetiva, geométrica y racional. ¿Importada, genuina, mimética, auténtica, superficial?

Pintura, fotografía, escultura y arquitectura están representadas en las casi 300 piezas–algunas de ellas nunca vistas fuera de sus países de origen– de más de 60 artistas procedentes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Uruguay, Venezuela y México. La muestra abarca un arco temporal definido por dos viajes de retorno de Europa a América: 1934, cuando Joaquín Torres–García regresa a Montevideo, y 1973, año de la vuelta del venezolano Jesús Rafael Soto para la inauguración de su museo en su ciudad natal, Ciudad Bolívar. Son los dos nombres más relevantes de la muestra.

SOTO Jesús Rafael. Desplazamiento de un elemento luminoso 1954 copiaSin duda tiene razón Javier Gomá, director de la Fundación, cuando hace hincapié en que la muestra rompe tópicos. Pero sin duda plantea también interrogantes molestos ¿Merece la pena? ¿Y qué ofrece además de un ejemplo rotundo de sometimiento cultural de las élites del tercer mundo a las teorías y prácticas occidentales? Por su parte, Manuel Fontán del Junco, dirertor de exposiciones de la Juan March, no parece seguro de que la opción elegida esta vez obtenga un gran éxito de crítica y de público. Y es lógico, porque siendo interesante y novedosa, nos transmite la sensación de un microcosmos artificial y repetitivo donde destacan curiosidades lejanas: un mundo analítico, sin emociones, sin sentimientos. Es el tópico del género, pero es también cierto. Por eso plantea dificultades especiales al aficionado y añadidas distancias al curioso.

Según el comisario Osbel Suárez, la modernidad en América Latina no debe entenderse de manera uniforme, sino más bien como un proceso dispar e inestable, con periodos de contracción y de expansión que no permitirían describirla de manera unívoca. De hecho, podría hablarse no de una sino de varias modernidades, con un desfase temporal y una asincronía tan relevantes que casi llegan a ser, también, ‘una seña de nuestra identidad moderna’. Esta modernidad heterogénea, contradictoria y eminentemente urbana, tiene, en las primeras décadas del pasado siglo XX y en algunas ciudades como Buenos Aires, La Habana o São Paulo, una intensa producción cultural que busca y se afianza en lo autóctono para encontrar lo universal. Por aquel entonces, la mirada hacia Europa era obligatoria. París —y no otra— era la ciudad a la que había que llegar, la que acogía y la que irradiaba un diálogo cultural que tuvo repercusiones muy superiores a las que pudo ofrecer cualquier otra ciudad europea. Intelectuales sudamericanos en la ‘rive gauche’. Pintores, novelistas, poetas, desencajados de sus contextos, cursando la engañosa asignatura del cosmopolitismo que fue presagio de la globalización estética.

CORRATGÉ, Salvador. Nueva unidad formal plana abiera en 3 fases distintas 1961Ésta es la tercera exposición que, en el marco de tres años, dedica la Fundación Juan March al arte moderno y contemporáneo en la mitad inferior del continente americano, tras las muestras dedicadas a Tarsila do Amaral y el Brasil (Madrid, 2009) y de la primera retrospectiva dedicada en nuestro país al venezolano Carlos Cruz–Diez (Cuenca y Palma, entre 2008 y 2009). Un interés y un ámbito en el que haría bien en seguir insistiendo, como lo está haciendo el Reina Sofía. El arte iberoamericano en su conjunto y sus muchas parcialidades y múltiples universos, es un terreno inédito a descubrir, en el que España puede y debe ser pieza de engarce. Y en el que Madrid empieza a hacer de París en estos últimos tiempos de Casa América, Instituto Cervantes y todo lo demás.

El viaje por esta américa fría que nos proponen conocer, comienza en Uruguay, el país de Joaquín Torres–García, con su vigorosa apuesta por un arte de esencia constructiva. Continúa con la atrevida ruptura del marco–ventana y la enérgica afirmación de la discontinuidad de la pintura con el mundo natural por parte de artistas como Rhod Rothfuss y Carmelo Arden Quin y se expande en las peculiares prosecuciones del constructivismo y la abstracción geométrica por parte de los argentinos de Madí, el perceptismo y el invencionismo.

OTERO Alejandro. Coloritmo 45A-1960En paralelo, en Brasil se crean dos agrupaciones de arte concreto en dos ciudades tan diversas entre sí como São Paulo y Río de Janeiro; en esta última, la abstracción y la pintura geométrica irán alcanzando, conforme llega la década de los sesenta, una condición más orgánica, más cálida, más «sensível».

En Venezuela, Alejandro Otero, Jesús–Rafael Soto y Carlos Cruz–Diez se decantan por lo abstracto iniciada ya la década de los cincuenta y en París; mientras, en Cuba, la abstracción geométrica, menos conocida aún si cabe que las corrientes abstractas del resto de los países y pronto afectada por el triunfo de la revolución castrista, se desarrolla sobre todo en torno a su figura de mayor estatura internacional, Sandu Darie, y de dos mujeres: Loló Soldevilla y Carmen Herrera.

PRATI Lidy . Concreto o Sin título 1945i copia copiaEn las casi cuatro décadas señaladas como arco temporal de la exposición se inserta el trabajo de muchos pintores y escultores, pero también el de fotógrafos —quizá menos conocidos— y arquitectos. La fotografía abstracta latinoamericana —Gaspar Gasparian, Leo Matiz, José Yalenti, Marcel Gautherot, Haruo Ohara, entre otros— ocupa un espacio particular. El catálogo es una obra monumental con derecho a un lugar de honor en todas las bibliotecas universitarias del nuevo continente.

Una propuesta original y a contracorriente de los aires muy figurativos y fáciles que reinan esta temporada museística madrileña.

Calificación de la Exposición (del 1 al 10)
Selección: 8
Despliegue: 8
Comisariado: 7
Interés: 6
Atractivo: 6

Todo lo que hay que sabger sobre la exposición
http://www.march.es/arte/madrid/exposiciones/america/index.asp

América fría
La abstracción geométrica en Latinoamérica (1934-1973)
Comisario invitado, Osbel Suárez
Fundación Juan March
Castelló, 77. Madrid
11 de febrero – 15 de mayo de 2011

MALDONADO Tomás. Sin título 1948 copia copia

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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