Más venganza que castigo, por J.C.Deus

castigosinvenganza_314‘Ejecute mi justicia/quien ejecutó mi infamia’. El duque de Ferrara engaña a su hijo para que asesine a su madrastra y amante, y luego lo acusa del crimen para que sea ejecutado sumariamente en la escena del crimen. Es el Lope más Shakespeare, tiene 69 años de edad y morirá cuatro años después. ‘El castigo sin venganza’ es un monumento teatral, un texto descomunal, una obra excepcional que únicamente tiene un defecto: un final fatal que da la vuelta al título. La versión de la Compañía Rakatá es buena, se supera a sí misma tras comenzar tambaleante. No puede haber temporada teatral sin reposiciones del Fénix de los Ingenios y nos encantó dar por cumplido el ritual en ésta.

Lope Félix de Vega Carpio (Madrid, 1562-1635), no hubiera aceptado la jubilación anticipada y murió con la pluma enhiesta. Esta obra es un despliegue de toda su técnica, talento y sabiduría, escrita en un verso genial, con un lenguaje de enorme belleza poética que no se despeña por las florituras formales, como tantas veces ocurriría después a nuestros clásicos, sino que se ciñe al objetivo del dramaturgo, penetrar en los espacios recónditos de la condición humana con verosimilitud y trascendencia.

castigosinvenganza_146Este duque de Ferrara es un invento literario de un cuentista italiano, Mateo Bandello, que convierte al Gonfalonero de la Iglesia, servidor del papa Julio II y marido de Lucrecia Borja, en un viejo verde casado por conveniencia y padre de un hijastro traidor. Entonces y ahora lo de menos es la verosimilitud en este género sensacionalista y un tanto repugnante que es la llamada ficción histórica. A Lope le sirvió como disculpa para montar esta pieza destacada del subgénero entonces de moda denominado como de dramas de honor por no llamarlo tragicomedias de cuernos y soberbias. En los siglos XVI y XVII, el honor y muy especialmente el honor conyugal era un valor esencial en aquel mundo de impronta masculina. El adulterio de la esposa era uno de los peores delitos, y facultaba al marido a tomar justicia por su mano, tanto contra la mujer como contra el amante.

Todos los dramaturgos del periodo trataron estos asuntos, pero lógicamente Lope destacó en ello, por su experiencia personal -sí, directa- y sus dotes literarios. Cuando escribe esta obra se siente ya acabado. Su último amor, Marta de Nevares se ha quedado ciega en 1626, y ha muerto enloquecida en 1628. Quizás de ahí el enorme fatalismo de un final que es el gran fallo y el enorme inconveniente de esta pieza magistral.

castigosinvenganza_306El duque anciano que ha impuesto por conveniencia a su hijastro y heredero una madrastra más joven que él, debería haber supuesto que el asunto no podía terminar bien, dejando a ambos solos durante meses bajo el mismo techo achicharrándose de pasión. El duque anciano debía haber comprendido que el idilio entra ambos era comprensible y que él debía facilitar un final feliz, retirándose a sus aposentos y contentándose con los nietos que la feliz pareja le proporcionara.

Pero -ay- las apariencias; don Lope no estaba ya para finales felices y nos precipita a una tragedia shakesperiana en el que el duque reacciona con feroz inquina y por más que pretenda un castigo sin venganza ejerce una venganza injusta, desproporcionada, y no un castigo justo, que se ha pretendido explicar como reacción no tanto a la traición de su esposa como a la traición de su hijo, no como defensa del honor conyugal sino como terrible imposición de la autoridad paterna: ‘A Casandra/ ha muerto el conde, no más/ de porque fue su madrastra,/ y le dijo que tenía/ mejor hijo en sus entrañas/ para heredarme. /¡Matadle, matadle! El duque lo manda’.

Un final acre, brutal, más inglés que español, un final sobre el que el mismo Lope debió dudar, pues después de su firma hay frases tachadas que dejan entrever vacilaciones del autor. El título puede responder a la idea original, pero no tiene nada que ver con el desenlace elegido. Es justamente su antítesis. Aquí no hay castigo justo; aquí se impone una venganza cruel.

castigosinvenganza_036Para realizar una «adaptación respetuosa» de la obra original, la compañía Rakatá ha contado con el asesoramiento del grupo de investigación de la Universidad Autónoma de Barcelona especializados en el análisis de los textos de Lope de Vega, y han acudido al manuscrito original que se conserva en la Biblioteca Pública de Boston.

La adaptación sin duda es respetuosa pero también tímida en lo que se refiere al protagonista central: un señor entrañable aún tramando horrores tan brutales. Por ello, Gerardo Malla resulta el más convencional del reparto frente a la pareja central, su hijo ilegítimo el conde Federico y su joven esposa Casandra, hija del duque de Mantua, bien interpretados por Rodrigo Arribas y Alejandra Mayo.

La compañía Rakatá se ha especializado en teatro clásico y hasta el momento ha puesto en escena Fuenteovejuna (2009), El perro del hortelano (2007), Desde Toledo a Madrid (2006), La isla (2004) y El efermo imaginario (2003). Podemos caracterizar su trabajo como digno y consistente, sin llegar a la excelencia aunque con posibilidades factibles de crecer hacia ella.

Presentan un montaje inspirado en la trayectoria última de las compañías londinenses -escenarios desnudos, músicas y ambientes muy sugerentes, vestuarios eclécticos- , y más concretamente en el director Laurence Boswell, un especialista británico en las obras del Siglo de Oro, que en 2005 en el Teatro Español protagonizó un memorable acontecimiento con la puesta en escena de cuatro obras de Shakespeare. Tras su éxito, los promotores de Rakatá se pusieron a su disposición y él les respondió que tendría que ser con la obra que él quisiera, con un elenco que él eligiera y con doce semanas para ensayos. Dijeron a todo que sí y ese fue el germen de ‘El perro del hortelano’ en el Teatro Albéniz en 2007. Le pidieron que repitiera y la elegida fue un «Fuenteovejuna» en mayo de 2009 en estos mismos Teatros del Canal, muy español, con demasiados gritos, en el que ya estaba Gerardo Malla en el papel del alcalde del pueblo, aunque destacara Lidia Otón en una fuertísima Laurencia, convincente en todos los registros, desbordante como una agustina de aragón pasada por la marsellesa. Y la iluminación de Chahine Yabrodan que ahora retorna, siendo de nuevo fundamental en la efectividad escenográfica.

castigosinvenganza_360Para este montaje, Rakatá ha dado la alternativa como director a Ernesto Arias, actor experimentado y conocedor del teatro en verso, que se ha apoyado en un equipo de dirección formado por Joaquín Yver y Simon Breden, asesorados por Will Keen. El inicio de la obra presagia debilidad, pero poco a poco se va imponiendo un buen hacer que termina triunfando. Ocho troncos de árbol desnudo son toda la vestimenta sin un sólo objeto más salvo un puñal ensangrentado: sirven de salón y de bosque, un laberinto en el que los actores y actrices se mueven con tino.

El recitado del verso, asignatura siempre difícil, es correcto y convencional, mejor en unos que en otros, muy convincente en el caso de Jesús Fuente que hace un Batín clave en ganarse al público. Rakatá no está a la altura de la Compañía Nacional de Teatro Clásico pero es una estimulante y necesaria competencia. El público llenaba la gran sala y se mantuvo interesado en las dos horas de espectáculo, con muchos jóvenes y adolescentes entre el aforo. Sus calurosos aplausos demostraron que los clásicos están vivos y coleando, que son actuales y necesarios. Y que sus textos son imprescindibles en la escuela, forjado de cerebros operativos, crisol de pensamientos complejos.

‘La viuda valenciana’ en la temporada pasada, ‘De cuándo acá nos vino’ en la anterior, ‘La estrella de Sevilla’, ‘La noche de San Juan’… son todas obras de Lope de Vega que hemos tenido la suerte de ver en las últimas temporadas (y que están reseñadas todas en esta sección de Arte). Un caudal infinito que se renueva con la mirada diferente de cada generación. ‘¡Oh patria! Cuántos hechos, cuántos nombres; /cuántos sucesos y victorias grandes… /Pues que tienes quien haga y quien te obliga, /¿Por que te falta, España, quien lo diga? Lo escribió él mismo en La Dragontea.

Calificación del espectáculo (del 1 al 10)
Argumento, 5
Texto, 10
Dirección, 7
Interpretación, 7
Realización, 8
Producción, 7

castigosinvenganza_018EL CASTIGO SIN VENGANZA
LOPE DE VEGA
TEATROS DEL CANAL
COMPAÑÍA RAKATÁ
Del 10 al 27 de febrero de 2011

Reparto

Gerardo Malla (Duque), Lidia Otón (Aurora), Bruno Ciordia (Marqués Gonzaga), Jesús Fuente (Batín), Alejandra Mayo (Casandra), Rodrigo Arribas (Federico), Jesús Teyssiere (Ricardo), Manuel Sánchez Ramos (Floro) y Belén Ponce de León (Lucrecia).

Ficha artística

Dirección: Ernesto Arias. Adjunto a la dirección: Simon Breden. Dirección técnica: Joaquín Yver / Diseño de vestuario: Susana Moreno / Diseño de escenografía: Almudena López Villaba / Diseñador de iluminación: Chahine Yabroyan / Diseñador de caracterización: Leticia Rojas / Composición musical: Santi Ibarretxe / Adaptación: Rakatá / Versión: Grupo Prolope/ Músicos grabación: Violín, Gladys Nidia y violonchelo, Jacobo Villalba.

Más información, video y fotos en:
http://www.teatroscanal.com/1000186000201/castigo-venganza__1.html

Texto completo (Association for Hispanic Classical Theater, Inc.)
http://www.trinity.edu/org/comedia/lope/castsv.html

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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