El político de los dos sueldos

La ‘Cruz’ del PSOE gomero

Cobre ilegítimamente bien del Parlamento o bien del Cabildo

La 'Cruz' del PSOE gomero
Julio Cruz (PSOE).

El abogado Alonso Trujillo recordaba hace unas fechas la polémica existente con los terrenos en los que se asienta la residencia de un diputado socialista de La Gomera. El letrado sostiene que Julio Cruz Hernandez «de acuerdo, concertado, compinchado con otros tres malhechores, es uno de los autores del despojo de un solar propiedad de cuatro emigrantes. Posteriormente, en él levantó su mansión, que es donde vive actualmente».

La trayectoria política de este político del PSOE tiene su miga, tal y como relata el propio Trujillo. «Ingresó en la función pública en el año 89. El presidente del Cabildo de La Gomera era Ramón Jerez (PSOE); un mandatario con una descarada vocación hacia el nepotismo y con un escorado interés por la promoción mobiliaria, más el fomento de obras públicas con fondos europeos. Un panal rico en miel para los contratistas insulares. Algunos llegaron hasta la abeja reina».

Añade que:

A ciencia propia, me consta que Cruz percibe varios sueldos o retribuciones del dinero público. Como funcionario del Cabildo en situación de servicios especiales (excedencia especial), percibe la cantidad de 67.500 euros anuales. Como parlamentario, estimaciones de fuentes fiables, dada la opacidad y el hermetismo de las cuentas del Parlamento; le atribuyen la cantidad de 55.000 euros anuales, en números redondos, en concepto de asistencia a plenos y comisiones; mesa de la Cámara, sustituciones de otros parlamentarios por inasistencia a las comisiones, más dietas de estancia y pernoctación, excluyendo el transporte que es gratuito.

El abogado y ex militante socialista detalla que «si me equivoco, que me corrijan; sirviendo a la verdad y a la transparencia. Siempre con datos específicos y fehacientes. Julio Cruz le sale anualmente al contribuyente por la monumental cantidad de 122.500 euros anuales (20.415.000 pesetas). Nunca la cobardía, la felonía, la mediocridad, el cinismo y el encanallamiento se ha pagado a tan alto precio».

Insiste Alonso Trujillo en que Cruz es sólo una parte del eslabón, que hay alguien por encima de él que permite esta serie de tropelías:

Para llegar hasta tan lejos, se necesita tener dos buenos padrinos: el PSOE y Curbelo. Los hispanoamericanos, que de esto entienden un poco, tienen una sentencia lapidaria que sienta al caso como una media: «el que no tiene padrino, muere pagano».

Este caso es singular, porque se necesita, además, que uno de los padrinos sea igual de canalla que el ahijado. De tal palo, tal astilla. Un padrino que resuelve injustamente asignarle a su protegido un sueldo a cargo de los presupuestos del Cabildo. En contra de un dictamen técnico-jurídico de la Intervención de fondos de la Corporación, que advierte que el funcionario Julio Cruz, teniendo en cuenta su situación administrativa y parlamentaria, no puede compatibilizar las dos retribuciones (Parlamento y Cabildo). Solo y únicamente puede percibir las retribuciones correspondientes al Parlamento; que es donde, de facto y de iure, desempeña sus funciones. Cruz lleva en esta atrabiliaria situación desde in illo tempore.

Y la conclusión de quien está detrás, a juicio del letrado, es más que evidente. «Si el dictamen está en lo cierto, Curbelo, presidente del Cabildo, por amiguismo y afinidad política, lleva tiempo incurriendo en prevaricación, por resolución arbitraria. También, por despilfarro, en malversación de caudales públicos; y su secuaz, en posible apropiación indebida. A estas actuaciones hay que añadir los asesoramientos informales, soterrados y bajo cuerda, que Cruz practica para la mafia contratista y constructora que trata con el Cabildo».

Resalta el letrado que:

Deprime contemplar a los consejeros insulares que no saben cumplir con sus deberes que son, sencillamente, ejercer la oposición. Minusválidos e ineptos para fiscalizar y sujetar a los que gobiernan. Cuando no, vendidos, vergonzantes, que toleran y admiten todas las trampas que delante de sus narices les hacen sus adversarios. Los cobardes no sirven ni para la política ni para el periodismo; mejor se están en el gallinero empollado huevos.

Tampoco sirven los malhechores, como los que tiene el PSOE, porque hacen daño irreparable a la democracia. A estos dos degenerados, Curbelo y Cruz, si hay que llegar al fin del Mundo para entregarlos a la Justicia, yo estoy dispuesto a ello. Julio Cruz Hernández es diputado en el Parlamento de Canarias, secretario regional de organización del PSOE y autor del latrocinio de un solar a cuatro emigrantes. Ahora me voy a aplicar en investigar cuantas retribuciones oficiales percibe Curbelo; el primer chorizo de la longaniza.

 

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído