El desempleo de Castilla-La Mancha genera una cadena de reacciones contra el gobierno

Barreda y su consejera de Empleo desatan la ira de los manchegos por los datos del paro

Las malas cifras económicas se repiten en la región ante la pasividad del Ejecutivo regional

Barreda y su consejera de Empleo desatan la ira de los manchegos por los datos del paro
El alcalde de Olías del Rey con Paula Fernández y Fernando Mora

Fernández tiene todos los meses una difícil papeleta que va más allá de su compromiso al frente del departamento: interpretar públicamente las cifras de paro de la región, peligrosamente adversas desde hace tiempo

Las alarmantes cifras de paro de Castilla-La Mancha han generado nuevas críticas entre los analistas políticos de la región.

Javier de Pablos ha escrito un artículo de opinión en El Digital de Castilla-La Mancha sobre la pasividad del gobierno de Barreda ante los catastróficos datos del paro de la comunidad.

La consejera de Empleo de Castilla-La Mancha, Paula Fernández, tiene todos los meses una difícil papeleta que va más allá de su compromiso al frente del departamento: interpretar públicamente las cifras de paro de la región, peligrosamente adversas desde hace tiempo.

Un mes tras otro, su exégesis se limita a albergar y proyectar falsas esperanzas que, además de no cumplirse, transcurridos otros treinta días se presentan aún peores. Su excelso arte nos recuerda a la creadora de una escuela irrepetible, su predecesora Rodríguez, hoy felizmente ocupada en otros departamentos ministeriales. Bien es verdad que su ausencia no ha servido de mucho para mejorar el nefasto panorama laboral por el que atraviesa esta Comunidad.

Paula Fernández fue el fichaje estrella de Barreda. Desde que se incorporó al Ejecutivo regional, el presidente socialista alardea de su consejera de Empleo a pesar de su implicación en el escándalo Virtus.

Precisamente, su ministerio, el de Trabajo, acaba de darnos otro batacazo, el correspondiente al mes de marzo, situando el paro en Castilla-La Mancha a unos niveles insoportables: 217.745 desempleados, una tasa interanual que aumentó el 6,54 por ciento.

Paradójicamente, a la vista de estos datos, la consejera Fernández, agotados los calificativos y habituales mejores intenciones, nos sorprende de nuevo afirmando que son unos datos para la «esperanza», fiándolo en esta ocasión hasta mayo o junio para comenzar un crecimiento positivo, es decir, la cantinela de siempre.

El Banco de España ha enfriado las halagüeñas expectativas de la animosa consejera, teñidas de un optimismo innecesario y de un considerable desprecio hacia los castellano-manchegos afectados por la crisis. En su boletín del mes de marzo, el banco emisor asegura que la tasa de paro en España subirá otro escalón y se situará aproximadamente en el 20,7 por ciento a finales de año.

Si los vaticinios de las autoridades económicas son ciertos, Castilla-La Mancha seguirá en el furgón de cola del desempleo, con una de las tasas de paro más elevadas del país, y sin una mejora apreciable hasta finales de 2012.

Acerca del socialista Barreda, el periodista afirma que «la demagogia y seriedad que tan oportunamente reclama a su colega de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, para solucionar el problema del paro, parece olvidarlas el propio presidente de Castilla-La Mancha al calificar como «interesantísimas» las esperanzas de futuro para los parados de esta región, si entendemos como interesante y próximas las posibilidades de creación de empleo en esta tierra».

Por desgracia, semejante expectativa no es coincidente con las previsiones del Banco de España que anuncian que hasta la conclusión del próximo año no se podrá hablar de recuperación en España, esperemos también que en Castilla-La Mancha. Demasiado tiempo para lanzar ahora y en lo sucesivo tan optimistas como inciertas adivinaciones.

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Autor

Antonio Ramos

Doctor en Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid (2017).

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