Espectros de una patria, por J.C.Deus

nadie_11La compañía Teatro Inestable de Andalucía La Baja, más conocida como La Zaranda, tras 30 años de actividad presenta su última propuesta, ‘Nadie lo quiere creer. La patria de los espectros’, un gran montaje sobre un excelente texto, que de un tema tan trillado como la avidez de los allegados sobre la herencia del que va a morir, logra un espectáculo intrigante y bello que no da tregua hasta su logrado final.

Una señorona andaluza de rancio linaje, que ella remonta hasta lo reyes godos, muere aquejada de progresiva gangrena en su ruinoso palacete, con la única compañía de la sirvienta de toda la vida y de un primo lejano que aspiran, ambos, a heredarla. Quizás antes que la escenografía sorprenden los diálogos, tan cultos y tan populares a la vez, tan reales y tan literarios al mismo tiempo, tan andaluces, por profundos y atinados más que por el simple acento de los personajes. Luego, deslumbra la escenografía riquísima de matices basada en la transfiguración permanente de una serie de objetos cotidianos -ventiladores, sillas, reloj de pared, apenas nada más- que cobran vida, que amortajados en lienzos blancos llenan la escena de fantasmales espectros que acompañan al esperpéntico trío protagonista. Objetos espectrales y marionetas humanas en un cuento de miedo, en una pesadilla de escudos nobiliarios empeñados, de jardín comido por la maleza, con un pavo real disecado y un maniquí casi humano, con un brazo ortopédico envuelto con lazo, con visitas fingidas de familiares añorados, con apariciones de aquel hijo muerto en la guerra civil.

Si algo hay que criticar es que en algunos aspectos se abandone el sainete para caer a plomo en el esperpento, especialmente en la caracterización de los personajes, la modulación de las voces y el histrionismo de los gestos. Un grado menos sería perfecto. De esperpentos ya tenemos bastantes cada día sin necesidad de ir al teatro. De sainetes andamos más escasos. Tres grandes actores en escena, tres grandes personajes: Enrique Bustos hace de Luis Moscoso, el primo lejano que se finge fantasma del hijo muerto; Gaspar Campuzano es la criada Tránsito que se transmuta en la tia Jacinta y en la prima Puri, ni más ni menos que Purificación Martínez de Trastamara; y Francisco Sánchez en Doña Visitación, la señora que se muere. Por ese orden nos gustaron sus interpretaciones.

nadie_5La Zaranda parece querer aludir con esta obra de proceloso título y recorrido audaz, al hundimiento inexorable de la andalucía oligárquica, del viejo orden de cortijos, procesiones y desfiles, pero lo hacen con la elegancia y la sutileza precisas, sin tesis, sin mensaje, sin moraleja que distorsione este pedazo de existencia que es tan real porque no aspira a representar nada.

Una zaranda es un cedazo, un instrumento agrícola extinguido para separar el grano de la paja. Han transcurrido más de treinta años desde que Francisco Sánchez (Paco de la Zaranda), Eusebio Calonge (el autor de los textos) y los actores Enrique Bustos y Gaspar Campuzano emprendiera una andadura teatral consistente y prestigiada como pocas en nuestro actual panorama teatral: raíces tradicionales, simbolismo objetual, expresionismo, depurados textos y personajes límite, forman el instrumental aplicado a una creatividad colectiva. Todo ello les ha dotado de un lenguaje propio que en esta patria espectral e increible se muestra consistente y maduro.

Recibieron el Premio Nacional de Teatro del año pasado “por su capacidad de conjugar una decidida y comprometida puesta en escena y un texto global que entronca con la tradición ibérica del esperpento, a través de un lenguaje contemporáneo de gran carga poética”, según el jurado.

Estrenado el 16 de octubre en el Festival Temporada Alta de Girona, ‘Nadie lo quiere creer. La patria de los espectros’ marca un retorno de La Zaranda al Teatro Español, donde ya han presentado sus tres anteriores espectáculos: ‘Homenaje a los malditos’, ‘Los que ríen los últimos’ y ‘Futuros Difuntos’.

No es fácil encontrar el propio camino en el mundo teatral. La Zaranda lo recorre con elegancia y creatividad. Y cada nuevo espectáculo será un reto más difícil.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Texto: 8
Dirección: 8
Escenografía: 9
Interpretación: 8
Realización: 8
Producción: 8


LA ZARANDA
Teatro Inestable de Andalucía La Baja
Nadie lo quiere creer.
La patria de los espectros
De: Eusebio Calonge
Dirección: Paco de La Zaranda
Del 9 al 26 de junio

Intérpretes:
Gaspar Campuzano, Francisco Sánchez, Enrique Bustos
Músicos: Banda Cimarrona Ascseri de Costa Rica, Antonio Rodríguez de Hita. “O gloriosa Virginum”.
Iluminación: Eusebio Calonge.
Distribución Producciones Teatrales Contemporáneas
Coproducción del Teatro de la Zaranda y el Festival Temporada Alta,
Festival de Tardor de Catalunya, Girona – Salt.

Realizada en Andalucía la Baja, corriendo el año de Gracia 2010 y estrenada en el Teatre de Salt (Girona) el 16 de octubre de 2010

Duración del espectáculo: 80 minutos
0032

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

Lo más leído