El senador socialista por La Gomera no presenta iniciativas, pero sí tiene tiempo para las cuchipandas

El ‘pasivo’ Curbelo, detenido en Madrid tras provocar destrozos en una sauna

El también presidente del Cabildo pasa algunas horas en la comisaría de Tetuán

El 'pasivo' Curbelo, detenido en Madrid tras provocar destrozos en una sauna
Casimiro Curbelo. EP

Casimiro Curbelo, ese senador socialista que no tiene registrada una sola iniciativa o pregunta en lo que va de legislatura, un vago redomado, protagonizó en la madrugada del 14 de julio de 2011 un turbio incidente en la capital de España. Según las fuentes consultadas por Periodista Digital, el también presidente del Cabildo de La Gomera destrozó parte del mobiliario de una sauna producto de que estaba con alguna copa de más, lo que motivó que tuviesen que ser requeridos los agentes del orden público. El mandatario colombino mostró resistencia cuando los agentes le requirieron la documentación, lo que provocó que fuese detenido y llevado a la comisaría de Tetuán, de donde salió a media mañana sin cargos.

El senador socialista, una vez fuera de las dependencias policiales, quitó trascendencia al incidente y aseguró que fue detenido por la Policía Nacional en Madrid «por una tontería». Curbelo detalló que, coincidiendo con el último pleno del Senado antes de las vacaciones, se fue a cenar con unos amigos a una marisquería en la zona del Retiro. Después, tomaron rumbo hacia la zona de Azca, en concreto la calle Orense, y fue allí donde su grupo mantuvo una «discusión» con la policía; dos de ellos se vieron detenidos y trasladados a comisaría, donde se han aclarado al parecer las cosas. «Ha sido un incidente sin ninguna trascendencia», recalcó el senador.

Sin embargo, a pesar de la escasa relevancia que tuvo para el pasivo (por la nulidad de iniciativas en la Cámara Alta) político del PSOE este hecho, la realidad es que testigos presenciales hablan de que estaba en un estado de embriaguez notable y provocó destrozos en la sauna de la que fue sacado por la Policía a altas horas de la madrugada, concretamente a las seis.

Además, en un gesto de franca chulería, aún tuvo los arrestos para espetar en la cara de los policías una bravuconada muy española: «A mí no me detiene ni la Guardia Civil».

Los senadores gozan de inmunidad parlamentaria por lo que únicamente pueden ser detenidos por las fuerzas del orden en el caso de que sean sorprendidos cometiendo un delito flagrante como ha sido en este caso.

Casimiro Curbelo Curbelo es senador electo desde 1996, es decir quince años en los que no ha dado ni golpe, tal y como queda acreditado en el registro de actividades de los miembros de la Cámara Alta, está casado y tiene tres hijos.

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