El consejero de Economía y Conocimiento de la Generalidad, Andreu Mas-Colell (CiU), ha asegurado este martes que una supuesta independencia de Cataluña sería «económicamente viable» y ha minimizado los efectos que pudiera tener un posible boicot comercial en este escenario.
En un acto en la sede de la patronal Pimec, el consejero nacionalista ha argumentado que «en abstracto, Cataluña como país independiente sería perfectamente viable y un hecho obvio es que en estos momentos hay 193 países en las Naciones Unidas, de los cuales 95 tienen una población inferior a Cataluña».
Mas-Colell ha subrayado que la viabilidad de la independencia gana peso «en zonas con un gran déficit fiscal territorial, como Cataluña, porque este tributo externo quedaría eliminado o rebajado». Pese a ello, ha recordado que la prioridad programática del Ejecutivo autonómico es el pacto fiscal y ha matizado: «Con esto no presento la independencia de Cataluña, son hipótesis económicas», en referencia al libro que ha presentado en Barcelona.
El estudio, titulado Sin España, pretende analizar los efectos de un posible boicot comercial en la economía catalana en caso de que consiguiera la independencia política. El consejero cree que el posible boicot comercial se daría al principio de la supuesta independencia, pero ha minimizado los efectos que tendría para el tejido económico y para el producto interior bruto catalán: «Los costes de la independencia no creo que asusten», ha dicho, y ha puntualizado que, en el supuesto caso de la independencia, seguiría habiendo contacto comercial «del otro lado del Ebro» y el país estaría integrado en la zona euro.
Para el consejero, el actual panorama económico globalizado ha aumentado «la posibilidad económica» de la independencia: «En un contexto de vías comerciales amplias, disminuyen los costes comerciales en los países pequeños», ha alegado.
Un boicot seguido por el 40% de los consumidores
Por su parte, el presidente de Pimec, Josep González, también ha defendido la viabilidad de un escenario de independencia para Cataluña y ha argumentado que el peso del resto del mercado español en la exportaciones catalanas va «en retroceso».
Los autores del estudio presentado, Modest Guinjoan y Xavier Cuadras, han apuntado que el supuesto boicot comercial a la economía catalana sería seguido por un 40% de los consumidores y un 20% de las empresas del resto de España.

