El diario 'La Gaceta' sostiene que hubo presiones previas a la cita de la gasolinera

¿Amenazó Dorribo al ministro José Blanco con ‘tirar de la manta’?

¿Amenazó Dorribo al ministro José Blanco con ‘tirar de la manta’?
Dorribo y Blanco en el cocido de Lugo. PD

«Nadie sabe lo que ocurrió en el interior del automóvil, pero lo que sí es cierto es que Dorribo actuaba como correo de un grupo de empresarios, empeñados en exigir a Blanco una serie de favores. Hablaba en nombre de más gente».

La frase sirve de arranque de crónica Javier Sedano en La Gaceta y se atribuye a «fuentes de la Inteligencia», que estarían manejando datos, hasta ahora desconocidos en la investigación.

Y que el propio Blanco, según el diario del Grupo Intereconomía,  asume como controlados.

Precisamente, el ministro de Fomento y portavoz del Gobierno volvió a asegurar en la rueda de Prensa posterior al Consejo de Ministros del viernes que las informaciones que le relacionan con la denominada operación Campeón -la supuesta trama de concesión de ayudas ilegales y que le implican en un presunto delito de cohecho- son «una falsedad absoluta» y que no tiene nada de lo que arrepentirse, a sabiendas de que, efectivamente, las pruebas no son todavía lo suficientemente concretas como para acelerar el proceso.

O eso, al menos, parece ser la principal baza con la que juega Blanco, seguro, como está, de que el encuentro en una gasolinera se ejecutó con las debidas medidas de seguridad.

Aunque, eso sí, no fue un acto casual, de última hora o sin importancia, como algunos dirigentes socialistas han asegurado; sino el punto y final (o seguido) a una serie de intimidatorias llamadas anteriores y de constantes presiones por parte de Dorribo para entrevistarse con urgencia con el portavoz del Gobierno y solicitar los favores debidos.

Esa es una de las vías que contemplaría en la actualidad la Inteligencia española.

Las mismas fuentes constataron a este periódico que no tiene ningún sentido que todo un ministro del Gobierno de España detenga su coche oficial en una gasolinera cualquiera «para tratar una cuestión privada» ni que el encuentro en el coche sea el escenario adecuado para hacer peticiones de este tipo ni entregas de dinero -un ministro maneja otras vías-.

La petición se centró en favores de gran calado. Unos favores que deberían ser la consecuencia lógica de tanta cantidad de dinero puesta por empresarios gallegos y que formaría parte de un entramado mucho más complejo.

«Un ministro como Blanco, con su influencia y poder, no se moja por 400.000 euros».

«Pepe, prometiste darnos…».

Insisten las citadas fuentes en que es lo más lógico, más allá de peticiones particulares y de posibles beneficios para un par de empresas gallegas.

Esto va más lejos.

«Lo recibe porque lo tiene que recibir, no le queda más remedio, y desde el punto de vista de la protección el lugar más adecuado es el coche oficial, rodeado de un complejo cinturón de seguridad y lejos de grabaciones aunque con la presencia de las cámaras de seguridad».

Las mismas fuentes consultadas por La Gaceta, aseguran que no hay en marcha ningún tipo de vigilancia sobre la juez del caso, Estela San José.

«No existe activada ningún tipo de investigación. Nadie a estas alturas va a mover un dedo por Blanco, un personaje político que pasará a un segundo plano y con un Gobierno en horas de agonía. En eso no se implica el CNI».

 

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