Un lazarillo entre trapos, por J.C.Deus

lazaro-infancia‘La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades’ es la gran joya de la literatura española tras Don Quijote y La Celestina. Después de siglos de censura y olvido, tiene aún pendiente la gran versión teatral que merece. La compañía ‘Mirage Teatro’ se ha atrevido. Su ‘Lázaro’ es una recreación original, repleta de ocurrencias y plena de ambición. Pero lamentablemente fracasa. La dramaturgia es caótica y la escenografía desacertada. El muy erróneo envoltorio oscurece el buen hacer de los actores.

Han querido desmontar el texto que casi todos conocemos, -aunque para ser honestos a menudo sólo de oídas o de lejos- y volverlo a montar en orden aleatorio. Quizás la tarea pendiente no sea esa, sino reproducir minuciosa y verazmente el original sobre las tablas, fijar esta historia más allá de los episodios tópicos, como los del cántaro y el reparto de las uvas. En esta adaptación los parámetros espacio-temporales han desaparecido y las peripecias de Lázaro se entremezclan hasta desdibujarse. Además se han añadido constantes referencias de actualidad que no vienen al caso, que francamente trivializan la trama. Se puede pensar o sentir lo que se quiera sobre la inmigración ilegal y el ‘melting pot’ global pero introducirlo aquí de forma tan abusiva resulta enormemente perjudicial para distinguir si estamos ante un clásico o una lectura del diario digital favorito.

lazaro-pazLa escenografía es con todo el respeto a sus autores una de las cosas más vulgares que hemos visto. Si se buscaba causar un poco de asco y un mucho de repugnancia en los espectadores, a fe nuestra que se consigue. Montones de trapos viejos llenan el escenario: en ellos viven y se revuelcan los actores, con ellos se visten y desvisten, entresacan de ellos todo lo que necesitan. Con periódicos viejos, palos y cuerdas se completa el ‘atrezzo’. El vestuario queda inmerso en la trapería hasta hacerse indistinguible. Cuando tienen que comer se arrojan puñados de harina sobre la cara. Se ha buscado la originalidad y se ha huido del realismo y cualquier historicismo. Pero se ha ido a parar al extremo contrario, un naturalismo casi nauseabundo.

Miguel Oyarzun y Daniel Gallardo interpretan bien unos papeles difíciles, con continuos cambios de registro, en los que párrafos extraordinarios del texto original se mezclan con añadidos ocurrentes. Les secunda en escena un personaje callado que subraya musicalmente la acción a menudo a la guitarra. La música en directo es siempre bienvenida, aunque sea convencional. La pieza sólo dura hora y cuarto pero se hace larga, con digresiones como la de la cabra que están cogidas por los pelos. Se nota la creación colectiva a partir de improvisaciones hilvanadas: pero se nota demasiado.

lazaro-mirage_misaEl Lazarillo es una pieza brutal de nuestra literatura tremendista que aún hoy resulta pócima amarga, plato difícil de digerir. Shakespeare a su lado es un autor de novela rosa. Y el cine de Tarantino una casquería inocente comparada con la apoteosis de la sombra humana, de lo peor de nosotros, que aquí se muestra de forma despiadada, incluso podría añadirse que de forma exagerada, un antecesor del esperpento valleinclanesco que lo deja chico.

Parecería un panfleto contra el imperialismo dominante dela época si no fuera por su excepcional calidad literaria. No decimos que no sea cierto lo que narra, decimos que exagera. Por eso quizás su comprensión sólo sea posible por camino muy distintos a los que ha intentado la crítica hasta ahora partiendo de que es un retrato veraz de su época, o una crítica social ajustada. No creemos, como los autores de esta adaptación, que escenifique ‘las relaciones humanas donde la jerarquía aunque pueda ser flexible es imposible de erradicar’ o que ‘la única forma de sobrevivir es el engaño’. No lo vemos como ‘un manual de la picaresca por excelencia’. Es una perversa fantasía de hasta donde puede llegar la degradación humana. No necesita lecturas politizadas; necesitaría olvidar prejuicios, bisturí y maña.

lazaro-mirage_infancia-tome‘Cinco siglos después, la crisis económica, los intereses sustentados por medios opresivos y al amparo de la ley y el poder institucional, se revelan como fundamento tanto de la historia de Lázaro como de la actualidad. Lázaro es el paria de ayer y de hoy que logra integrarse en la sociedad porque renuncia a su honra, un privilegio que detentan sólo las clases económicamente fuertes’. Así lo entiende ‘Mirage Teatro’ y nosotros lo respetamos sin compartirlo. Es su propuesta de lo que llaman ‘teatro físico, multidisciplinar, en estilo trágicómico’. Hay mimbres (cualidades) que podrían dar en el futuro los buenos cestos (producciones) que esperamos.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 8
Texto, 6
Adaptación, 6
Dirección, 6
Interpretación, 7
Escenografía, 4
Realización, 5
Producción, 5

TEATRO ESPAÑOL – SALA PEQUEÑA
LÁZARO
Inspirado en La vida del lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades
Del 7 de diciembre al 1 de enero

Intérpretes
Miguel Oyarzun
Daniel Gallardo
Miguel Pérez-Muñoz

Dirección: Juan Ayala
Dramaturgia Juan Ayala y Miguel Oyarzun
Música Tim Bamber
Escenografía Tomás Muñoz y Anabel Strehaiano
Vestuario María L. Madrigal y Abraham Diallo
Iluminación Miguel Pérez y David Alcorta
Producción Isla Aguilar
Duración: 75 minutos.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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