El PPdeG afronta 2012 con una perspectiva «nada halagüeña» y la oposición se pregunta a quién echará «la culpa» la Xunta

Los tres partidos con representación en el arco parlamentario gallego afrontan el año 2012 con un ánimo muy diferente, toda vez que los populares manejan unos datos económicos que revelan «perspectivas nada halagüeñas» pero ven posible «ir tomando decisiones sensatas» para encaminar el país hacia «la estabilidad».

En cambio, socialistas y nacionalistas no dudan en expresar su desconfianza hacia las medidas que el PP pondrá en marcha tanto desde el Gobierno central como desde la Xunta y coinciden en preguntarse de quién serán ahora «las culpas» tras la marcha de José Luis Rodríguez Zapatero.

«En Galicia ya evidenciamos que es posible ir tomando decisiones sensatas, controlando el gasto y el déficit público para garantizar los servicios públicos y, en el resto, hacer los ajustes necesarios», ha argumentado, en declaraciones a Europa Press, el portavoz del PPdeG, Antonio Rodríguez Miranda. Porque, a su juicio, España debe trasladar «a Europa y a los mercados internacionales» que tiene «un gobierno responsable» que hará «lo correcto», para así «recuperar la estabilidad y el prestigio internacional».

Mientras tanto, el representante del PSdeG en el Parlamento gallego, Abel Losada, ha llamado la atención sobre «la falta de compromiso, de respuesta y de acción política eficaz» de la Xunta en lo relativo a la reactivación económica y el empleo; al tiempo que ha censurado la utilización de la crisis como «coartada» para «recortar» los servicios públicos y para reducir las prestaciones sociales de los colectivos «más afectados» por la actual coyuntura económica.

En esa «incompetencia» ha hecho hincapié el vocero del BNG en el Pazo do Hórreo, Carlos Aymerich, para quien 2011 fue «el año de la constatación del fracaso sin paliativos de las políticas» puestas en marcha por el Ejecutivo autonómico, dada la «regresión» en materia de empleo y de cohesión social. En cuanto a 2012, ha augurado que será el periodo en el que la «exigencia» de la Xunta con el Estado se transforme en «servilismo» aunque «los problemas de Galicia persisten».

«SOLO DECLARACIONES GRANDILOCUENTES»

Tras criticar que los conselleiros de Traballo y de Industria están «en huelga de brazos caídos», ha demandado que la Xunta tome «una actitud proactiva» para reactivar la economía y el empleo. «Tienen que estar ahí, más allá de declaraciones grandilocuentes», ha insistido el portavoz socialista para, en un tono más propositivo, reclamar «un ajuste fiscal que preserve la educación y la sanidad universales y gratuitas y unos servicios sociales potentes e inclusivos que no dejen a nadie en la cuneta».

Asimismo, para Aymerich, el modo de actuar de la Xunta tiene por objetivo «hacer que se hace» para «guardar las apariencias». Con este objetivo ha interpretado que presenta el recurso contra el Banco de España por la valoración de Novacaixagalicia, «fuera de plazo en términos jurídicos y políticos», y cuya sentencia, que se conocerá «dentro de unos años», será «puramente declarativa» porque «ya no existirá» la entidad.

La misma lectura ha hecho del recurso contencioso-administrativo que el Gobierno gallego anunció el pasado jueves contra el Estado por la liquidación de la financiación autonómica de 2009, a fin de reducir la deuda en 674 millones de euros. «Ese dinero ni siquiera aparece en la previsión de ingresos de los presupuestos», ha evidenciado, para concluir que sólo son «maniobras de confusión».

SITUACION NACIONAL

Más centrado en el ámbito nacional tras juzgar que los gallegos valoran las medidas «correctas y coherentes» tomadas por la Xunta en los últimos dos años y medio, Rodríguez Miranda ha interpretado que el respaldo electoral del PP creció en Galicia en los últimos comicios generales porque los ciudadanos «apuestan» por una forma de gobernar en la que «se hacen los ajustes imprescindibles para que lo necesario pueda seguir existiendo».

A su juicio, el gabinete de Mariano Rajoy debe «hablar claro a la gente y tomar decisiones pensadas» para «mejorar significativamente» los datos del paro y del déficit público. «El Gobierno no puede defraudar», ha exigido, para reclamar a renglón seguido a su jefe de filas a nivel nacional que «se ponga al nivel de los que están tomando las decisiones» en Europa: «tendrá que estar mano a mano con Merkel y Sarkozy», ha sostenido.

Por su parte, Losada ha pronosticado que las decisiones del Ejecutivo estatal responderán «al enfoque económico de la derecha», que se basa en «trabajar más y cobrar menos». «Lo explicitan poco por temor a su coste electoral», ha indicado, y ha relacionado con este modo de proceder decisiones como la de congelar el salario mínimo interprofesional.

En cualquier caso, la llegada de Mariano Rajoy a La Moncloa provocará, según el criterio del diputado socialista, que los responsables del Gobierno autonómico «se encuentren ante su propia realidad» y descubran que «como gestores, son absolutamente incompetentes». También la sociedad percibirá que «no puede contar con ellos ni fiarse de ellos», ha opinado.

El parlamentario de la formación frentista ha alertado de que una de las consecuencias negativas de que el PP ostente simultáneamente la Presidencia del Gobierno y de la Xunta está que Galicia habrá de «sacrificarse para salvar» al Ejecutivo estatal. «Ya sucedió en otras ocasiones, como en el Prestige, y Feijóo está cada vez más nervioso porque ya sabe el papel que le toca jugar», ha incidido.

SITUACION DE LOS PARTIDOS

Al margen del escenario político, tanto Rodríguez Miranda como Abel Losada y Carlos Aymerich han hablado con Europa Press sobre la situación interna de sus respectivas formaciones.

Mientras los populares vienen de cosechar «los mejores resultados de su historia» y han logrado acumular un 70 por ciento del poder municipal en Galicia, al que suman mayorías absolutas para gobernar la Xunta y el Estado; socialistas y nacionalistas se encuentran en vísperas de procesos congresuales en los que definir sus liderazgos, después de que el respaldo ciudadano no hiciese sino disminuir desde que perdieran el Ejecutivo autonómico en 2009.

Ahora, el número tres del PPdeG ha lamentado la tesitura en la que se encuentran PSdeG y BNG y les ha deseado que adquieran «sensatez y cohesión», aun reconociendo que, «políticamente», esta situación «favorece» a su partido. «Pero, dadas las circunstancias económicas generales, necesitamos una oposición cohesionada y con criterio, porque el Gobierno tiene que poder contar con la oposición», ha señalado.

Por su banda, el socialista ha rechazado hablar de «interinidad» ante los cónclaves que afrontará su formación en los primeros meses del año y ha asegurado que estos procesos sirven para «dinamizar» la organización y discutir «no sólo cuestiones orgánicas, sino propuestas políticas».

Así, de cara a un eventual adelanto electoral en Galicia –sobre el que el portavoz del PPdeG ha rechazado hacer «elucubraciones»–, ha aseverado que el PSdeG afrontará este proceso después de «reflexionar sobre ideas y proyectos» aunque «con las ideas estratégicas centrales muy claras».

También el BNG llegaría «fuerte» a una cita con las urnas que Aymerich da por hecho que será en 2012. «Tenemos una oportunidad en la asamblea de finales de mes de salir fortalecidos y con un proyecto claro, dirigido al conjunto de la sociedad», ha explicado, para defender que el Bloque está «dispuesto a construir la alternativa al PP que Galicia necesita».

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