No se supo explicar la repercusión de la situación económica en la región

PSOE C-LM no supo transmitir un relato verosímil de la crisis

"Las elecciones autonómicas de mayo de 2011 se realizaron en un clima de "devaluación de la importancia propia de todas las autonomías"

PSOE C-LM no supo transmitir un relato verosímil de la crisis
Jose María Barreda. EFE

El PSOE de Castilla-La Mancha ha hecho autocrítica asegurando que ni desde el partido ni desde el Gobierno de José María Barreda se supo transmitir «un relato verosímil de la naturaleza de la crisis y su repercusión sobre la región», lo que hizo que un sector del electorado «se cegara en el espejismo de que lo importante era que las elecciones autonómicas sirvieran para adelantar la caída del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero».

Según se recoge en la ponencia marco de cara al X Congreso regional del partido consultada por Europa Press, cuando llegó la crisis tanto el Gobierno como el partido «apenas pudieron presentar un proyecto que fuera más allá de defender lo conseguido», algo que aunque era necesario «no fue bastante para dinamizar las energías de la región».

El PSOE hace referencia a que varios sondeos de opinión reflejaban que la actuación del Gobierno socialista era mejor valorada que la labor opositora del PP y Barreda era mejor valorado que Cospedal, lo que a su juicio demuestra que la causa principal de la derrota radica en que «faltó esencialmente la activación del sector potencialmente más influyente de una mayoría pro-gubernamental y pro Barreda capaz de traducir en mayoría de votos la opinión mayoritaria de que Barreda era mejor que Cospedal».

BARREDA COMO ZAPATERO

El texto de los socialistas castellano-manchegos habla además de que el expresidente regional José María Barreda fue asemejado al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero mientras que la actual presidenta autonómica, María Dolores de Cospedal, «desplegó una oposición no solo intransigente con Barreda sino desleal con Castilla-La Mancha».

La ponencia argumenta que tanto el PSOE de España como de Castilla-La Mancha «no fueron capaces de articular una respuesta conjunta a la estrategia del PP ni unir sus fuerzas para la batalla clave» en la región. «La lógica y defendible diferenciación del presidente Barreda respecto al presidente Zapatero, fue planteada y vista sólo como distanciamiento, y este se convirtió en nueva palanca para aumentar y consolidar la idea de que la clave de todo era acabar con el gobierno de Zapatero».

De este modo y como parte de esa «estrategia», los socialistas aseguran que «se pretendió también desmerecer el pasado autonómico de Castilla-La Mancha con el ataque por parte de Cospedal en sede judicial a José Bono».

Igualemente, a juicio de los socialistas, las elecciones autonómicas de mayo de 2011 se realizaron en un clima de «devaluación de la importancia propia de todas y de cada una de las autonomías», y en este marco la estrategia del PP consistió en «una anticipación de las elecciones generales».

CCM, «CHIVO EXPIATORIO»

Además, el PSOE señala que la intervención de Caja Castilla La Mancha fue «un golpe tremendo al prestigio de la región y del Gobierno regional», pese a que en su opinión fue intervenida como «chivo expiatorio de malas prácticas que estaban muy generalizadas en otras cajas autonómicas».

«Por encima de fallos en su gestión solo atribuibles a sus órganos rectores en los que participaban también representantes del PP, el fracaso de la Caja fue tomado como un fracaso de nuestra autonomía», apostilla el texto.

NO SE HA PERDIDO LA DIGNIDAD

Pese a ello, los socialistas señalan que han perdido el Gobierno «pero no la dignidad». «Y bien alto podemos decir que después de tres décadas de gobiernos socialistas ni un alto cargo ha sido juzgado por corrupción, aunque las acusaciones provenientes del PP hayan sido insistentemente reiteradas», añade el texto.

Para los socialistas, la construcción de un partido fuerte en la oposición «resultará una tarea ardua» porque se ha sufrido «una dura derrota política», pero al acometer esta tarea el partido debe saber «que no se ha sufrido una derrota moral, y que el candidato socialista José María Barreda salió de la presidencia con aprecio mayoritario y reconocimiento popular».

El documento del PSOE regional asegura además que la herencia recibida por el PP al frente del Gobierno autonómico consta de «un enorme patrimonio público en escuelas, hospitales, servicios públicos, universidad, infraestructuras y equipamientos sociales».

En este punto, la preocupación de los socialistas se centra «en la aplicación del mal llamado Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos», que han calificado como «un brutal plan de recortes en el Estado del Bienestar que lejos de dinamizar la economía tendrá un efecto demoledor sobre sus estructuras». «Acabaremos siendo más pobres».

 

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