Critica a los responsables del programa por no sancionar la discriminación

El CAC pide a Industria medidas contra ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’

Consideran que en el programa del 30 de enero de 2012 se hicieron "una serie de manifestaciones que podrían ser consideradas como un trato de inferioridad a algunos de los candidatos por razón de raza, religión, sexo y procedencia social"

El Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) se ha dirigido al Ministerio de Industria, Energía y Turismo por la posible presencia de contenidos sexistas y discriminatorios en un episodio del programa de Cuatro ¿Quién quiere casarse con mi hijo? [WEB DEL PROGRAMA].

El CAC, ente de ámbito autonómico, ha instado a la Subdirección General de Contenidos de la Sociedad de la Información del Ministerio de Industria, Energía y Turismo a adoptar las actuaciones que considere oportunas ante una posible vulneración del artículo 4.2 de la Ley 7/2010, de 31 de marzo, Ley General de la Comunicación Audiovisual.

El polémico organismo inició esta actuación a raíz de una queja recibida de una persona con respecto al programa de Cuatro (Mediaset). El CAC ha informado que analizó el programa correspondiente a la emisión del 30 de enero de 2012.

SUPUESTO «TRATO DE INFERIORIDAD»

Según el CAC, durante la emisión del programa se hicieron «una serie de manifestaciones y valoraciones por parte de algunos de los participantes en el concurso y de sus madres que podrían ser consideradas como un trato de inferioridad a algunos de los candidatos por razón de raza, religión, sexo y procedencia social».

El informe del ente –dependiente del Parlament— concluye que podría considerarse «un supuesto de falta de respeto a la dignidad y a los valores protegidos constitucionalmente hacia las mujeres y hombres candidatos del concurso», lo cual contribuye, según el CAC, «a que algunos de los contenidos emitidos sean considerados sexistas y discriminatorios».

CRÍTICA A LOS RESPONSABLES DEL PROGRAMA

El consejo autonómico regulador añade que dichas consideraciones se desprenden, asimismo, de la comunicación no verbal del programa, como «la focalización de las partes erógenas de las personas que deben ser evaluadas, o los gestos de menosprecio cuando se menciona el origen social o el color de alguna de las candidatas».

Finalmente, el CAC destaca que los responsables del programa de Cuatro no sancionaron de ninguna manera «los comentarios susceptibles de ser considerados sexistas o racistas».

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