Fondos anglosajones harían viable el Banco de Castellano

MAFO quiere servirle en bandeja el Novagalicia Banco al BBVA

La Voz de Galicia, atada a la suerte que pueda correr Castellano

Novagalicia Banco, el proyecto financiero gallego que José María Castellano quiere mantener a flote en aguas turbulentas, se enfrenta en algo más de 48 horas a la inmortal incógnita que plasmó Shakespeare en los corredores de un palacio en Dinamarca: ¿ser o no ser?

Responsables del NCG Banco, S.A. le han asegurado a Periodista Digital que el proyecto es viable. Portavoces de la Xunta aseguran que no tienen motivos para no fiarse de la información que le transmiten los dirigentes de la entidad financiera.

Pero la defensa a ultranza y permanente de La Voz de Galicia, un medio en apuros (como otros muchos) cuya supervivencia está ligada, en un porcentaje crediticio elevado, a la suerte que pueda correr la aventura de Castellano, ha suscitado recelos en la opinión pública gallega:

El buque insignia de la prensa gallega, ¿está diciendo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad o intenta vender una burra ciega?

Al margen del pulso permanente entre el norte y el sur de Galicia, dos zonas de la comunidad autónoma que se observan con una desconfianza que podríamos calificar de patológica, es el momento oportuno de hacer ciertas puntualizaciones, en vísperas a las semanas de pasión (hasta el 21 de abril) a las que se enfrenta este banco todavía gallego:

Es verdad que Rajoy ve con buenos ojos la continuidad de Novagalicia Banco. Pero no se va a partir la cara por él. Le llega y le sobra con tomar medidas impopulares, digerir huelgas, apagar fuegos como el de Monti y obtener bendiciones ‘urbi et orbi’ de Angela Merkel.

Para Feijóo es un objeto del deseo. Pero desde que se rompió el cordón umbilical oficial entre la Xunta y la institución financiera, sólo le queda la posibilidad de ponerle velitas a San Carlos Borromeo, patrono de la Banca.

Les guste más a unos y menos a otros, Castellano está en condiciones de presentar ante el Banco de España un plan de capitalización viable a través de fondos anglosajones.

Fundamentalmente, encantadores jubilados de esos lares dispuestos a invertir sus ahorros a través de agentes de fondos de inversión que han visto una buena oportunidad en éste banco gallego: precios muy asequibles y perspectivas de una alta rentabilidad.

A 48 horas de presentar sus credenciales ante el Banco de España, Novagalicia Banco cumple los requisitos para que se le conceda el margen, hasta el mes de septiembre, para captar físicamente el capital al que ya se han comprometido esos fondos de inversión anglosajones.

Pero hay un problema que se puede resumir en cuatro letras: MAFO, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Al dichoso Gobernador del Banco de España le quedan dos meses para hacer las maletas y preparar una retirada dorada. Dos meses para ofrecer sacrificios a los dioses financieros y obtener a cambio sus bendiciones. Y entre las víctimas propiciatorias que guarda en el cajón de su despacho, está precisamente éste proyecto de banco gallego.

Curiosamente, el dios financiero que somete a más tentaciones a Fernández Ordoñez es, precisamente, el gallego de Chantada que dirige el BBVA. Es a él, si las circunstancias no lo remedian, al que MAFO está dispuesto a servirle en bandeja la cabeza de Castellano, el contratiempo de Feijóo y la última esperanza financiera de Galicia.

Coincidiendo con la gira de Antón Reixa rememorando su «Galicia canibal», Francisco González no tiene el mínimo reparo en practicar la antropofagia financiera galaica. MAFO le pone a huevo Novagalicia Banco, por cuatro pesetas, y el tiburón de Chantada hace una escabechina en el frágil mercado financiero gallego que, naturalmente, tendrá su correspondiente recompensa en el Olimpo del organigrama del BBVA.

Rajoy no quiere, ya digo, pero no va a dar la batalla. Feijóo exclama todas las noches en su huerto de los olivos de Monte Pío: ¡aparta de mí ése cáliz!, pero está con las manos atadas.

Sólo De Guindos, en plan llanero solitario, le echa un pulso a éste Gobernador del Banco de España con inminente fecha de caducidad, para que no se convierta en el Judas de la reestructuración bancaria española. Pero MAFO, cuando sea todavía un poco más mayor, se ha empeñado en estar junto a Francisco González en el paraíso.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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