De Ciudad Condal a ciudad sin ley

Los antisistema se imponen con violencia en Barcelona durante la huelga general

Agresiones a trabajadores, quema de contenedores, destrozo del mobiliario urbano, quema de una cafetería, hoguera ante la Bolsa de Barcelona...

Todo el argumento –más o menos compartido– en contra de la reforma laboral, aprobada por el Gobierno y el Congreso, se desvanece en el momento que se cruza la línea de la agresión. El centro de Barcelona fue, este 29 de marzo de 2012, una ciudad sin ley.

La Plaza de Cataluña, la Plaza de Urquinaona, la Ronda de San Pedro y la Estación de Sants fueron los lugares calientes de la ciudad, escenarios de una batalla campal, en muchos momentos entre los Mossos d’Esquadra y los manifestantes antiglobalización, muy violentos.

Estos violentos aprovecharon la jornada de huelga general para destrozar el mobiliario urbano y, lo más grave, agredir a trabajadores que no secundaron el paro. Este fue el caso de la Estación de Sants.

Alrededor de las 12 del mediodía, varios jóvenes agredieron brutalmente a un trabajador [como se puede ver en el vídeo] de una de las tiendas de la Estación de Sants. Tras pegarle una patada que le tiró al suelo, un radical encapuchado, sin mediar palabra, le lanza un puñetazo que tumba al trabajador.

Varios centenares de personas protagonizaron destrozos en tiendas y mobiliario de la estación de trenes, que estuvo vacía de policías.

AGRESIVIDAD DESDE BIEN PRONTO

Los mossos se vieron obligados, por la tarde, a disparar pelotas de goma y diversos botes de humo que dificultaron la respiración, mientras los violentos utilizaron adoquines y piedras para lanzarlos contra los agentes de la policía autonómica.

Antes, al mediodía, los radicales destrozaron muchos escaparates de comercios del centro de la ciudad, como la cafetería de Starbucks de la Plaza de Urquinaona, que además prendieron fuego, y de El Corte Inglés de la Plaza de Cataluña.

Una agresividad que se inició desde bien pronto de la jornada huelguista. Hasta quemar contenedores (200, según el Ayuntamiento), la agresividad fue creciendo: primero encendieron una hoguera ante la Bolsa de Barcelona (Paseo de Gracia), otra ante una sucursal del BBVA, obligaron a cerrar las tiendas con actitudes amenazadoras, siguieron con pintadas y lanzaron objetos a los Bomberos que socofaban uno de sus fuegos.

Los Mossos d’Esquadra llevaron a cabo 38 detenciones durante el día y se contabilizaron decenas de heridos.

CIFRAS DEL SEGUIMIENTO DE LA HUELGA

Y todo para oscurecer un paro general que, según la Generalidad de Cataluña, fue seguido por el 20,5% de los empleados del sector público autonómico; un 23,7% en la industria; un 12,5% en los servicios; un 10,9% en la construcción, y un 10,5% en el comercio. Los sindicatos, por su parte, cifraron el apoyo en el 82%.

Los sindicatos convocantes, los cuatro grandes de España, encabezados por CCOO y UGT reunieron –según sus cuentas– a 800.000 personas (80.000, según la Guardia Urbana) en la manifestación contra la reforma laboral en Barcelona. La protesta quedó ensombrecida por culpa de los radicales. ¿Hasta cuándo?

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