Su presidente José María Castellano gana 900.000 € al año

La estafa de las «preferentes» golpea las puertas de Novagalicia Banco

La fiscalía pide la intervención de 1.108 millones de euros para resarcir a los afectados de presuntas "prácticas abusivas"

Si José María Castellano hubiese montado un circo, le habrían crecido los enanos. Pero ha montado un banco, o sea, algo parecido, con los despojos de las cajas de ahorros gallegas, con los resabios adquiridos por el personal en esas dos franjas de Gaza financieras galaicas, con las sucursales contaminadas por las peculiaridades genes de Méndez y Gayoso y, de repente, lo que le crecen son las víctimas de la estafa de las participaciones preferentes, la alarma social, el tam tam de los tambores mediáticos y la sombra siempre alargada de la Fiscalía Superior de Galicia.

Este hombre no está en racha desde que abandonó Zara. Ha debido echarle un mal de ojo Amancio Ortega, que jamás le perdonó que intentase ser Presidente de FENOSA a sus espaldas. Y aunque después ha sido Presidente de ONO y Vicepresidente de La Voz de Galicia (una pista que puede despejar algunas recientes incógnitas mediáticas), se podría decir que le abandonó el desodorante desde que se exilio del imperio de Arteixo.

Safaris a la caza de inversores y pesadillas con MAFO

Su safari por Mexico, para cazar capital inversor, no fue tan sonado como el safari Real a Botswana. Pero, lo mismo que su Majestad, en situaciones distintas y distantes, regresó a casa con su corona financiera pendiendo de un hilo. Coqueteó con fondos de jubilados anglosajones, se movió por cielo mar y tierra para cumplir su sueño de una noche de verano de convertirse en banquero. Soportó a MAFO en sus pesadillas, advirtiéndole lo mismo que Dios a Moisés cuando divisaba ya la Tierra Prometida, después de una tortuosa travesía: ¡tú no entrarás!

Y al final, cuando repicaron al fin las campanas del rescate financiero europeo, el dichoso MAFO se fue a hacer la puñeta a otra parte, llegó Linde, el nuevo Gobernador del Banco de España, y le concedió la bendición urbi et orbi temporal y empezaban a soplar vientos propicios, llego la Fiscalía Superior de Galicia y mandó parar.

El jarro de agua fría de la Fiscalía

El Fiscal Carlos Varela, considera que Novagalicia Banco incurrió en «prácticas abusivas» al vender participaciones a personas carentes de la necesaria información y en muchos casos convencidas de que la operación que estaban aceptando era un contrato de depósito a plazo, y no el secuestro sine die de sus ahorros en lo que se ha convertido. El perfil de los clientes afectados responde en general a inversores alérgicos al riesgo y con escasos o nulos conocimientos y experiencia en operaciones de inversión.

Como ya se ha publicado en periódicos gallegos, se ha llegado al extremo de contratos de participaciones preferentes firmados con su huella dactilar por parte de alguno de los afectados. Toda esta opacidad en semejante entramado financiero, induce al Fiscal Superior a solicitar la intervención preventiva de 1. 108 millones de euros, que la fiscalía calcula que pueden garantizar la devolución de los fondos recaudados por la entidad financiera, por métodos presuntamente alevosos.

Según consta en los informes de la fiscalía, se habrían producido en Galicia en torno a 43 mil contratos de participaciones preferentes. Y aunque por el momento la demanda se refiere a 1.700 casos, la idea es que al contenido de la sentencia se puedan acoger todos los afectados que no hayan recibido la información suficiente y hayan sido víctimas de lo que se califica como «prácticas abusivas».

Es una mala noticia para José María Castellano. Por un lado incide en el descrédito de la marca bancaria, ya de por sí enfrentada a los elementos. Y, por otro, un fallo en contra de la entidad le puede inmovilizar 1.108 millones de euros, que es una cantidad que prácticamente coincide con los 1.162 millones de euros concedidos por el FROB, que tendría que devolver como requisito de la Troika para beneficiarse de los fondos de rescate y aspirar a la supervivencia.

Con el visto bueno del Banco de España, la bendición inasequible al desaliento de Feijóo y el respaldo permanente, contra viento y marea de La Voz de Galicia (que se juega mucho en esta partida de póquer financiero gallego), la iniciativa de la Fiscalía Superior de Galicia ha caído como un jarro de agua fría en el entorno del pertinaz aspirante a nuevo banquero, que se ha otorgado a sí mismo, como Presidente, una asignación anual de 900 mil euros. Las penas, con pan, suelen ser menos.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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