ERC ha bloqueado la comparecencia del líder de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y presidente autonómico, Artur Mas, para que dé explicaciones ante el Parlament por la acusación del juez instructor del caso del Palau de la Música, que ha señalado a CDC como «responsable civil, como partícipe a título lucrativo» del desfalco de la entidad musical.
Este miércoles -18 de julio de 2012-, el juez interpuso una fianza de 3,3 millones de euros a CDC, que la formación nacionalista avaló el jueves. Tras conocer el alcance del auto judicial, ICV-EUiA, Ciudadanos y Solidaritat forzaron una Junta de Portavoces del Parlament para que se votara si Mas debía dar explicaciones de la durísima acusación de financiación ilegal.
ERC decidió con su voto que Mas no tenía que ser preguntado por los partidos políticos. Sin embargo, la posición del partido que lidera Oriol Junqueras dirigió el foco de la atención sobre ERC y el resto de formaciones del Parlament criticaron que protegiera a Mas.
Anna Simó, portavoz de ERC, señaló que habían actuado correctamente porque no se puede «mezclar» la institución de la Presidencia autonómica de la Generalidad con el caso Palau. Sin embargo, advirtió que si CDC no plantea la comparecencia de sus dirigentes en una semana pedirán su comparecencia en el Parlament, pero no la de Mas.
CRITICAS DEL RESTO DE PARTIDOS A ERC
Tras la reunión, celebrada entre la sesión matinal y la vespertina del pleno ordinario del Parlament del jueves, los distintos portavoces de las formaciones políticas mostraron su sorpresa por la decisión del partido independentista.
Así, Laia Bonet (PSC) indicó que, además de «indignante», «no sabíamos que ERC había dejado de predicar ‘las manos limpias’ para predicar las manos en los bolsillos». Por su parte, Enric Millo (PP) destacó que, a partir de ahora, no solo los convergentes estarán bajo sospecha política, también los dirigentes de ERC: «Hasta ahora solo había un partido bajo sospecha. Ahora ya hay dos».
Dolors Camats (ICV-EUiA) respondió a ERC asegurando que le hace un flaco favor al Parlamento autonómico con su bloqueo. Albert Rivera (Ciudadanos) valoró la decisión ERC como «bochornosa» y lamentó que «se ponga al servicio de CiU para taparse las vergüenzas».
Finalmente, para Alfons López Tena (Solidaritat), ex militante de CDC, que Mas no quiera responder ante la Cámara autonómica significa que es culpable porque si no no tendría necesidad de esconderse.
FIANZA A CDC DE 3,3 MILLONES DE EUROS
El juez que investiga el caso Palau de la Música, Josep Maria Pijuan, declaró a CDC «responsable civil, como partícipe a título lucrativo» del desfalco, y le fijó una fianza de 3.297.079,01 euros.
El titular del Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona aceptaba, de esta forma, la petición del fiscal anticorrupción, Emilio Sánchez Ulled, que había solicitado esta medida hace dos semanas ante las numerosas evidencias que apuntan a que la federación nacionalista formó parte de un entramado para recibir comisiones de forma ilegal a través del Palacio de la Música.
El magistrado considera que «de las actuaciones practicadas resultan indicios de que CDC recibió fondos de la Asociación Orfeón Catalán a través de entregas opacas de dinero en efectivo realizadas en el período 2002-2008 por los imputados Fèlix Millet Tusell y Jordi Montull Bagur, con la colaboración de la imputada Gemma Montull Mir, a Carles Torrent Macau y a Daniel Osàcar Escrig en su calidad de responsables de finanzas de CDC, formación política de la que el primero había sido tesorero hasta su fallecimiento en fecha 10 de marzo de 2005, siendo sustituido en dicho cargo por el también imputado Daniel Osàcar Escrig».
Así, el juez considera acreditado que Torrent y Osàcar recibieron 2.314.495,21 euros en efectivo cuyo «destino final» fue CDC, «bien directamente, bien a través de la Fundació Trias Fargas», ahora CatDem, en la que ambos «ejercían cargo de responsabilidad en el ámbito financiero».
«DESVIACIÓN DE FONDOS»
Además, el magistrado señala que hay «indicios» de que CDC fue «beneficiaria de una desviación de fondos de la Fundación Privada Orfeón Catalán-Palacio de la Música Catalana por un importe de, al menos, 982.583,80 euros», que se instrumentalizó entre 2007 y 2009 a través de las sociedades New Letter y Letter Graphic, «facturación mendaz bien por no corresponderse a servicios efectivamente prestados» o «bien por haberse efectivamente prestado los servicios a CDC».
Finalmente, tal y como figura en el auto, se apunta que estas empresas desviaron a su matriz, Mail Rent, 1.875.494,07 euros procedentes de la fundación mediante «facturación mendaz». Posteriormente el dinero llegaba a CDC «bien mediante entregas opacas de dinero en efectivo», cuyo importe total «no ha podido ser determinado, dada la opacidad de las entregas», o «bien a través de donaciones (por un importe total de 775.000 euros)».


