El presidente de SCD afirma que “el magistrado ha dictado un auto inconcebible para inmiscuirse en la campaña"

Mario Conde se desvincula de las fincas que ha ordenado embargar el juez Marlaska en Mallorca

"No soy ni dueño, ni beneficiario, ni arrendatario, ni usufructuario de la sociedad con sede social en Luxemburgo”

El magistrado de la Audiencia Nacional sospecha, ahora, que el líder de Sociedad Civil y Democracia está detrás de cuatro propiedades en Pollença

Tratan de acorralar a Mario Conde. De nuevo. Después de su periplo con la Justicia por todos conocido, y de haber saldado todas las cuentas pendientes con la misma, el juez Grande Marlaska lanza ahora a la Audiencia Nacional en una sorprendente investigación que, cuando menos, llega a destiempo. Acusa al presidente de Sociedad Civil y Democracia, quien precisamente ha presentado su candidatura a la presidencia de la Xunta de Galicia por la provincia de Pontevedra en las elecciones del 21 de octubre, de estar detrás de una sociedad con sede en Luxemburgo que es la propietaria de unas fincas ubicadas en Mallorca.
Tras la información de la revista Interviú del Grupo Zeta, en la que se da cuenta de estas pesquisas, Mario Conde ha sido contundente: «Si la Audiencia Nacional quiere saber quién está detrás de esa sociedad que mande una comisión rogatoria a la Justicia de Luxemburgo, y ésta le informará de que yo no participo en esa sociedad». Afirma estar así «dispuesto a ejercer las acciones oportunas por lanzar esta información en plena campaña electoral».

«No es la primera vez que me pasa», sostiene Conde, quien aduce que en el caso Banesto también se le vinculó con sociedades en paraísos fiscales para demostrarse, más tarde, «que no era cierto».
El relato de los hechos es el siguiente:
1 de octubre de 2012. Registro de la Propiedad de Pollença. Son las diez de la mañana y hasta allí llega la orden del Juzgado Central de Instrucción número uno de la Audiencia Nacional donde se pide el embargo de cuatro fincas situadas en esta localidad y cuya propiedad corresponde a una sociedad con sede social en Luxemburgo que atiende al nombre de Beteiligung SA.
Las fincas, señala la citada revista en un reportaje titulado «Lo que Mario Conde escondía»,  forman una mansión junto a la playa en la zona de Çan Botana. Pero las pesquisas de la Audiencia no se quedan solo ahí.
La instrucción de Marlaska, apunta este medio, indica que el verdadero dueño es Mario Conde, condenado junto a otros dirigentes de Banesto a pagar 27 millones euros, cantidad de la que nunca se hizo responsable al alegar falta de patrimonio.
Este 8 de octubre de 2012, subrayan fuentes de la Audiencia, se ha dado «un paso muy importante, el primero que realmente va a hacer daño a Mario Conde en su bolsillo», si bien no llegarán a cubrir lo que el banquero debe pagar, remachan las mismas fuentes.
Precisamente la semana pasada, y coincidiendo con el inicio de campaña de las elecciones gallegas, el exbanquero condenado en 1997 por estafa y apropiación indebida, afirmaba que «Los políticos -en España- han perdido el respeto al dinero».

«ES YA LA TERCERA VEZ»

Conde, en declaraciones a las que ha tenido acceso Renovación Balear, argumenta que «es ya la tercera vez que me quieren conectar con paraísos fiscales por un procedimiento ilegal. La primera fue en el caso Banesto, donde se decía que yo era propietario de tres sociedades suizas. Se demostró que era falso. La segunda en el caso Argentia Trust, donde me condenaron y me enviaron a prisión sin antes comprobar si en una cuenta corriente estaban los famosos millones. No quisieron saberlo. Prefirieron condenarme. A pesar de que trajeron los datos de suiza que demostraban mi inocencia y que no tenía una peseta». Sobre esta última actuación apostilla además: «Ahora, en un auto inconcebible de la Audiencia Nacional se me pretende, por indicios, atribuir una propiedad. Lo tienen muy fácil: Lo que marca la ley. Se dirigen a las autoridades del país correspondiente y preguntan. En vez de eso han preferido inmiscuirse en la campaña electoral. Ya estoy habituado. Nadie me va a enseñar lo que es la justicia en este país, ni su grado de politización. Todos hemos visto las sentencias judiciales que emanan de ese órgano, y que han generado gran alarma social. Quizás algún día tengamos uno independiente», sentencia.

Según informa el diario Faro de Vigo, por otra parte, las fincas de Mallorca fueron compradas en 1982 por Mario Conde y su esposa. Ocho años después el matrimonio hace separación de bienes y la mansión de Pollença queda en manos de la mujer, ya fallecida, del exbanquero.

Cuatro años después se destata el escándalo de Banesto, pero poco antes Lourdes Arroyo se la había vendido a Apolo Inversiones, empresa propiedad de José Luis Fuertes Suárez, hombre de confianza del exdirector de Banesto, y según Interviú, que cita al Tribunal Supremo, fue abonada con dinero que Conde había detraído de Banesto. La esposa de Conde siguió disfrutando de la casa. En 2002, supuestamente las fincas vuelven a cambiar de dueños, ya que son adquiridas por la sociedad luxemburguesa Beteiligung S.A. Así, la Audiencia Nacional mantiene que detrás de esta sociedad estaría el exbanquero y por ello ha ordenado el embargo de las fincas.

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