TUVO UNA HERMANA GEMELA QUE OFICIALMENTE FALLECIÓ

A la presunta hija ilegítima de Juan March la dejaron abandonada en la inclusa de Palma

Cuatro forenses acreditados han sacado muestras de ADN del cadáver del millonario en su mausoleo del Cementerio de Palma

El padre adoptivo de Ana María Gallart dejó unas cartas tras fallecer, dando cuenta de que la madre era una de las criadas del magnate

La historia no puede ser más rocambolesca. La exhumación de los restos del financiero mallorquín Juan March Ordinas durante estas últimas horas, en el Cementerio de Palma de Mallorca, es un eslabón más en una cadena de escabrosos acontecimientos que se ven salpicados con tintes dramáticos, y que dibujan un sólido argumento para una novela de éxito.

La demandante, Ana María Gallart, de 67 años de edad, mallorquina de nacimiento y valenciana de adopción, sustenta su petición judicial para que se reconozca que es su ‘hija extramatrimonial’, en las cartas que dejó su padre adoptivo tras fallecer.

En ellas, Víctor Gallart, que trabajó como funcionario en los juzgados de Palma, narra que Juan March dejó en estado de buena esperanza a una de sus criadas, de nombre Catalina y que, tras dar a luz en 1947 a gemelas, una de ellas Ana María, no tuvo más remedio que abandonar a ésta en la inclusa de Palma.

Su hermana fue dada por fallecida a los pocos meses de nacer o, al menos, así consta en un documento oficial.

Sea como fuere el caso es que la pequeña se pasó dos años en el orfanato, hasta que a través de un sacerdote fue dada en adopción a Víctor y a su esposa, ahora una anciana de 96 años que sufre demencia senil y que no se acuerda de nada.

El periódico Diario de Mallorca recoge hoy la declaración de intenciones de Ana María, y da cuenta de más detalles sobre esta inquietante historia.

Mientras tanto, cuatro forenses acreditados por la secretaría judicial, han extraído ya muestras de ADN al cadáver de March. Lo han hecho directamente en el mausoleo de la familia, de modo que no ha sido preciso trasladar el cadáver hasta el Instituto de Medicina Legal.

   Así lo ha señalado la presidenta de la Empresa Funeraria Municipal (EFM ) del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, Irene San Gil, quien ha explicado que todo el proceso de exhumación en aras de realizarle una prueba de paternidad, «ha salido a la perfección».

   «Todos los mecanismos de coordinación han funcionado y se ha procedido a la apertura de la unidad de enterramiento. Existía miedo ante la posibilidad de que durante el proceso de apertura del mausoleo se pudiera dañar alguna de las esculturas antiguas de gran valor así como la losa que cubre la tumba, algo que finalmente no ha ocurrido».

   San Gil ha detallado que durante el proceso de exhumación han estado presentes los abogados y procuradores de cada una de las partes de las familias, así como representantes del juzgado y de la Empresa Funeraria Municipal.

  Una vez que se ha procedido a la retirada de las muestras, cada una de las cuales irá a un sitio diferente para ser analizadas, se ha procedido a la inhumación del cadáver.

 

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