PROYECTO HOMBRE LO ADVIERTE EN EL DÍA DE LA MUJER

Las mujeres que toman drogas no se atreven a pedir ayuda por miedo al rechazo social

Las féminas soportan un mayor grado de reproche que se traduce en un menor apoyo familiar y en la ocultación del problema

Retrasan la solicitud de ayuda hasta el momento en que las consecuencias sobre su salud física y mental alcanzan una nivel insostenible

Proyecto Hombre ha explicado este viernes, con motivo del Día Internacional de la Mujer, que consumir drogas no tiene el mismo significado para los hombres que para las mujeres, ni es valorado de la misma forma por los demás, puesto que las féminas «soportan un mayor grado de sanción y reproche social que se traduce en un menor apoyo familiar».

«Este estigma de las mujeres con problemas de adicción a las drogas refuerza su aislamiento social, al tiempo que favorece la ocultación del problema y la ausencia o demora en la solicitud de ayuda para superarlo», ha alertado Proyecto Hombre en un comunicado.

En opinión de esta entidad, existen «reiteradas evidencias» que señalan que las mujeres retrasan la solicitud de ayuda hasta el momento en que las consecuencias sobre su salud física y mental o en su vida familiar, social y laboral alcanzan una nivel «que las hace insostenibles».

SE SIENTEN FRACASADAS

Proyecto Hombre ha subrayado que las féminas con consumos problemáticos de drogas «perciben con mayor frecuencia e intensidad que los hombres que han fracasado a nivel personal, familiar y social, puesto que han sido incapaces de desempeñar satisfactoriamente el papel que les ha sido asignado».

Las consecuencias de esta vivencia suelen ser la desvalorización personal, las tensiones y conflictos familiares, cuando no la violencia familiar, según prosigue la nota de prensa, que añade que las mujeres tienen que hacer frente a la incomprensión y al rechazo por parte de su entorno social más próximo.

Además, la ONG ha señalado que «a diferencia de lo que les sucede a muchos hombres con problemas de adicción a los que su pareja, familiares y amigos les ofrecen apoyo y colaboración para tratar de superarlo», numerosas mujeres se encuentran con «el desinterés y la oposición abierta de su entorno a la hora de decidir iniciar un tratamiento».

De esta forma, mientras que las parejas de los hombres permanecen a su lado cuidando de la familia y colaborando en el proceso de rehabilitación, en el caso de las mujeres con problemas de adicción sus análogos suelen abandonarlas, obligándolas a delegar el cuidado de los hijos en otros familiares.

OCULTAN EL PROBLEMA

«Esta respuesta diferente del entorno social en los procesos de adicción a las drogas explica porque muchas mujeres optan por ocultar el problema para no demandar ayuda, temerosas de ser estigmatizadas como adictas y sufrir la exclusión o rechazo de su pareja, familia y entorno próximo», ha manifestado Proyecto Hombre.

Esta entidad instauró hace años la perspectiva de género en sus tratamientos para el acompañamiento de las mujeres en su proceso terapéutico, desde su entrada hasta su completa reinserción laboral.

Para celebrar el Día de la Mujer, el equipo terapéutico de Sa Placeta ha propuesto a sus usuarios participar de forma activa en una sesión fotográfica para decorar las paredes del centro, con el objetivo de fomentan la autoestima de las mujeres, la motivación al cambio y mejorar el concepto que tienen de sí mismas «consiguiendo que proyecten una imagen positiva de ellas mismas en un contexto distendido».

 

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