OPINIÓN/ BAJO EL CHAPARRÓN

Las inauguraciones socialistas, los pillos y quién organiza los escraches en C-LM

Bajo las presidencias de Bono y Barreda eran corrientes actos de "pillería" política

Las inauguraciones socialistas, los pillos y quién organiza los escraches en C-LM
Rubalcaba, Barreda y Bono. PS

Estoy segura que el PSOE obtiene rédito político con los "escraches"

Imaginen la escena. Tras muchos meses de reforma una biblioteca pública del Estado de una capital de provincia de Castilla-La Mancha gestionada por la Junta de Comunidades va a reabrir sus puertas. Al acto acuden distintas personalidades políticas de la provincia pero destacan entre todas la presencia de una ministra de Cultura del gobierno de José María Aznar y el presidente, por aquél entonces, de la región, José Bono. A las puertas de la biblioteca un grupo de jóvenes protesta como sólo protesta cuando gobierna el PP. No recuerdo el motivo.

Antes de las palabras de rigor, Bono atiende a los medios de comunicación y critica – aquello me llamaría la atención años después – la decisión que ha adoptado un día antes el presidente de la comunidad valenciana, Eduardo Zaplana, de dejar el gobierno regional para tomar una cartera con Aznar. «Dejar una Presidencia para ser un ministro es un paso atrás», vino a decir. Él sabrá por qué lo dijo y por qué luego dejó la Junta para irse con Zapatero. Sin embargo, lo más llamativo del acto vino con las palabras de las personalidades. Cosas del protocolo, habló primero la directora de la biblioteca, después el alcalde, le siguió la ministra de Cultura y cerró el turno de intervenciones el omnipresente Bono.

Cuando le llegó el turno a la ministra, un miembro del séquito del de Albacete se apartó cuidadosamente del resto y se acercó hasta las ventanas, todas ellas cerradas para evitar que el griterío de los jóvenes penetrara en el interior. Con cara de pillo y como mirando hacia otro lado abrió una ventana y…., efecto conseguido. Abrir la ventana y no escuchar lo que decía la ministra fue todo uno. Por supuesto, en el momento en que Bono tomó la palabra se apresuró a cerrar la ventana y, disimulando, volvió con los suyos que le aplaudían con la mirada y palmaditas en la espalda.

Años después, en la misma capital de provincia, se va a reabrir un edificio del Campus universitario que ha sido reformado totalmente. Esta vez el que viene a inaugurarlo es José María Barreda al que recibe el alcalde de la ciudad. Sorprende ver como aquél pillo que acompañaba a Bono forma parte de la comitiva.

A la salida del aburrido acto, un grupo de universitarios protesta al presidente de la Junta por una modificación en su plan de estudios. Barreda, paciente y paternal, se acerca hasta los universitarios y les dice que estudiará su caso. El pillo, que acompaña al jefe del ejecutivo castellano-manchego, se cuela entre los estudiantes y comienza a gritar: «Gracias presidente, gracias presidente». Y efecto conseguido. Todos a una: «Gracias presidente, gracias presidente». Logrado el objetivo, se vuelve a escabullir y aparece como por arte de magia con la comitiva de Barreda, que le vuelve a aplaudir con la mirada y palmaditas en la espalda.

Yo no sé si este PSOE aprueba o rechaza estos «escraches» porque según quién sea dice una u otra cosa. Sí estoy segura que obtiene rédito político con ellos y que si siguen en activo personajes como los que acompañaban a Bono y Barreda, no me extrañaría nada que en algunos casos los organizara.

 

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