OPINIÓN/BAJO EL CHAPARRÓN

Ávila olvida que votó en contra del mantenimiento de los puestos de trabajo en CCM

El alcalde de Cuenca ha pedido, ahora, una entrevista con el presidente de Liberbank

Esto no lo recordó Ávila a los trabajadores porque no tocaba y porque seguramente hubiera tenido que intervenir la Policía Nacional

El alcalde de Cuenca, Juan Ávila, con poca dignidad y ninguna vergüenza, participó recientemente en una concentración protagonizada por los trabajadores de Liberbank ante las puertas del Banco CCM en la capital conquense. Se presentó como un salvador ante los allí concentrados y anunció, ahora que está todo prácticamente perdido, su intención de entrevistarse con el presidente de la entidad, Manuel Mendéndez, junto a la presidenta del Gobierno regional, María Dolores de Cospedal, para intentar que el ERTE presentado afecte lo menos posible a Cuenca.

Esto es lo que Ávila dijo hace un par de días en su papel de mediador, que es el que más le gusta aunque luego ni medie ni lo intente. A la gente desesperada a las puertas del paro es lo que les gusta oír, que van a intentar ayudarles aunque la cosa esté más que complicada en estos momentos. Sin embargo, esa misma gente debería saber que en febrero de 2009, cuando aún se podía hacer algo porque las negociaciones de la integración de CCM estaban sobre la mesa, Juan Ávila siendo entonces concejal y cabeza visible del PSOE en el Ayuntamiento votó en contra de una moción presentada por el Grupo Popular que pedía, entre otras cosas, «solicitar al Presidente de CCM, a su Consejo de Administración y al Presidente del Gobierno de Castilla-La Mancha a que se asegure en el acuerdo de fusión la continuidad de todos y cada uno de los 3.000 puestos de trabajo que CCM tiene en Castilla-La Mancha y en la provincia de Cuenca».

Esto no lo recordó Ávila porque no tocaba y es que la ciudadanía está más que cansada del doble juego de algunos políticos que en función del papel que les toque jugar en cada legislatura defiendan una u otra cosa. Aquí Ávila se ha pasado de frenada y tenía que haber adivinado que las hemerotecas están para algo.

La exposición de motivos de Juan Ávila argumentando por qué votó en contra del mantenimiento de los puestos de trabajo en CCM en aquél pleno – donde también hace alusión a la privatización del agua que ahora ha privatizado él – parecen sacados de una película de los Hermanos Marx y pueden herir las sensibilidades de los afectados por el ERTE. Se atreve a pedir que no se politice el asunto CCM cuando aún era pública y ahora que es privada culpa a Cospedal de no haber hecho nada para evitar el expediente de regulación temporal de empleo. Y es que está en juego mucho: el puesto de trabajo de cientos de personas y la penúltima bala envenenada que dejó la administración de José María Barreda para la provincia de Cuenca que ha visto como durante los gobiernos socialistas pasó de tener una saneada Caja de Ahorros (de Cuenca y Ciudad Real) a estar a punto de perderlo todo.

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