Por si fuera poco 49.000 personas esperan para poder acceder a una simple consulta
Lo de la sanidad pública en Baleares clama al cielo. Mientras el Govern se cachondea de todos con la reciente ‘buena noticia’ de que los pacientes en lista de espera quirúrgica se han reducido un 8,55% , un total de 16.233 personas están actualmente en vilo a las puertas del quirófano para poder ser operadas. La media de espera en el mejor de los casos es de 109 días, y en el peor…!de hasta un año!
Con sus seguros privados a resguardo de miradas indiscretas y su tren de vida a tutiplén a costa de todos, los políticos de turno están jugando para muchos con la vida de las personas merced a su nefasta y reprobable gestión.
EJEMPLOS Y REPROCHES
Por poner un ejemplo, hospitales como el de Manacor han sufrido un incremento de más de un 110% en su lista de espera en apenas dos años, y el de Son Llàtzer no se queda corto, ya que en este mismo periodo de tiempo se ha pasado de los 2.922 de antaño a los más de 11.000 actuales. Dejemos el de Inca de momento porque hay mucha tela que cortar, y si no que se lo pregunten a los compatriotas de Alpha Pam…
El PSIB acusa mientras tanto al Govern liderado por el farmacéutico Bauzá de situar las listas de espera sanitarias en «un récord dramático», y de «cargarse» a diario la sanidad pública de la comunidad.
El reproche lo hace por boca del antiguo conseller de Salud, Vicenç Thomàs, quien como se recordará la ‘armó gorda’ durante su gestión en la época del Pacto. Su respuesta obedece a que los ‘populares’ acaban de vender la papeleta a modo de comunicado de que todo va estupendamente en el sector sanitario público, y que las listas bajan igual de bien o mejor que las esperanzas de la mayoría.
ESPANTADA GENERAL
Sea como fuere las cifras cantan, aunque para los primeros o están «maquilladas» o, por el contrario, obedecen simplemente a la ‘espantá’ general en busca de otras vías donde curarse en salud.
Es cuando menos para ponerse enfermos, o mejor ni eso, ya que para consultas hay apuntadas 49.000 personas en estos momentos, y tampoco es cuestión de alargar la cola. De todas formas, como hay una media de 101 días para que la enfermera le abra a uno la puerta, hay tiempo suficiente para pensárselo.

