La oposición: “Hay rumores de que ocurren fenómenos paranormales, ¿es cierto?”
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, lleva haciéndose el remolón y nadie se explica el porqué de su actitud: tras nueve meses en el cargo no se ha mudado a la residencia oficial en Tokio como es de rigor, y la oposición ya ha lanzado las campanas al vuelo con una historia de fantasmas de la que se hacen eco los medios locales chinos.
LE DA IGUAL LO QUE DIGA LA GENTE
A Abe le da igual que le tachen de temeroso, y por eso no le duelen prendas en tener que montar el ‘show’ cada mañana trasladándose en una caravana de automóviles desde su vivienda en la capital de Japón hasta las actuales oficinas del jefe de Gobierno, situadas precisamente junto a la residencia oficial.
¿El motivo de tamaño despropósito? El lugar donde ya debería residir está plagado de fantasmas:
«Hay rumores de que en la residencia oficial ocurren fenómenos paranormales, ¿es cierto? ¿Eso le impide al primer ministro Abe trasladarse a la residencia oficial?».
Se lo pregunta la oposición, sabedora de que la historia del lugar está salpicada » por un pasado manchado de sangre», debido a que ha sido escenario de revueltas, ocupaciones rebeldes y asesinatos políticos.
LEYENDA
Además, sobre el edificio pesa una leyenda que dice que por sus pasillos merodea el fantasma de un joven militar del Ejército Imperial japonés, que participó en el fallido golpe de Estado de febrero de 1936. De momento el aludido se hace el fantasma, y no dice nada.

