Corría para hacer deporte y tuvo la mala suerte de cruzárselos

Tres adolescentes le matan de un tiro en la espalda para ‘divertirse un rato’

El joven australiano que estudiaba y entrenaba en EEUU fue asesinado en un crimen perpetrado al azar

Tres adolescentes le matan de un tiro en la espalda para 'divertirse un rato'
Michael Dewayne Jones, Chancey Allen Luna y James Francis Edwards. FBI

El suceso eleva las críticas en Australia, de donde era la víctima, sobre la cultura de las armas en EEUU

Poco se imaginaba el joven australiano de 23 años Chris Lane, cuando salió a correr tras despedirse el pasado viernes de su novia en la localidad de Duncan, en el estado de Oklahoma, que le quedaban escasos minutos de vida.

Según da cuenta ‘Skynews‘, al joven australiano que estudiaba y entrenaba en EEUU con una beca deportiva, le pegaron un balazo en la espalda tres adolescentes que simplemente lo hicieron, según han confesado, «para divertirnos un rato».

El pasado lunes, Chancey Allen Luna, de 16 años, James Francis Edwards, de 15, y Michael Dewayne Jones, de 17, decidieron coger el coche y “matar a alguien para divertirse”, según confesó Jones a la policía.

Minutos después, mientras conducían por un barrio de Duncan, al sur de Oklahoma, divisaron a Christopher Lane, de 22 años, haciendo jogging. “Ese es nuestro objetivo”. Luna le disparó por la espalda con una pistola del calibre 22 y, acto seguido, se dieron a la fuga.

Tres horas después, la policía los encontraba dentro del coche jugando con el arma. “No teníamos nada que hacer y decidimos matar a alguien”, le confesó Jones a los agentes. Las autoridades creen que, de no haber sido detenidos, hubieran continuado matando a gente de manera aleatoria y por diversión.

Luna y Edwards han sido acusados este martes por dos delitos de homicidio en primer grado y serán juzgados como mayores de edad, de acuerdo con la legislación de Oklahoma.

A Jones se le ha imputado un delito de cooperación necesaria. Los tres están en prisión y sólo a Jones se le ha impuesto una fianza de un millón de dólares. Los menores no son desconocidos para la policía. El mismo día del asesinato, Edwards había estado en los juzgados firmando unos documentos relacionados con su libertad condicional.

OTRO HUBIERA MUERTO

Si Chris no hubiera sido la víctima, otra persona habría muerto, señaló el funcionario, quien agregó que «estos chicos se habían hecho a la idea» de atacar a alguien.

La muerte de este joven aficionado al béisbol ha dejado absolutamente desolados a su familia y a sus amigos. 

Su novia Sarah publicó un emotivo mensaje en Facebook, en el que aseguraba que los cuatro años que pasaron juntos fueron «los más increíbles» de su vida.

Por su parte, el padre del estudiante, Peter Lane, lamentó que la muerte de su hijo no tuvo ningún sentido. Aseguró que Chris no había hecho nada malo, simplemente era un atleta que aquel día salió a entrenar, como lo hacía prácticamente a diario.

La Policía de Oklahoma detuvo a tres adolescentes de entre 15 y 17 años como presuntos responsables del ataque. 

Uno de los sospechosos publicó un escalofriante mensaje en su muro de Facebook que decía: «Pum. Han caído dos en dos horas».

 

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