Las dudas sobre la consulta añaden tensión al acuerdo de gobierno con Esquerra Republicana

Cuatro consejeros y un alto cargo de CiU ponen en solfa el plan soberanista de Artur Mas

Unió exige una tercera vía alternativa a la independencia

Cuatro consejeros y un alto cargo de CiU ponen en solfa el plan soberanista de Artur Mas
España vs Cataluña. PD

Los republicanos creen que, más allá de sus declaraciones, el Gobierno catalán está siguiendo el rumbo marcado en el pacto de legislatura

No hay intervención pública en la que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, deje de poner el acento en que 2014 es la fecha para que los catalanes puedan votar en una consulta o referéndum de autodeterminación.

Pero tampoco pasa nunca más de una semana sin que algún dirigente de Convergència i Unió o incluso miembros de su Gobierno contradigan públicamente algún punto de la hoja de ruta nacionalista.

Hasta cuatro consejeros y un dirigente de CiU se han desmarcado en los últimos diez días de algunos puntos del plan soberanista, ya sea cuestionando la fecha o el fondo de la votación.

Como detallan Miquel Noguer y Maiol Roger en ‘El País’, esta situación ha alarmado a Esquerra Republicana, el socio necesario de CiU para gobernar la Generalitat. La dirección de los republicanos se encargó este 14 de octubre de 2013 de recordar que ERC no cederá con la consulta.

Su líder, Oriol Junqueras, alertó en TV3 de que no aceptará renuncias: «Es igual si no nos permiten el referéndum. Tenemos que hacerlo», mantuvo.

El último consejero en cuestionar la hoja de ruta soberanista fue el titular de empresa, Felip Puig. Este aseguró que prefería una consulta pactada en 2015 antes que forzar la máquina y hacerla en 2014, por más que así figure en el pacto CiU-ERC. También el pasado fin de semana, el consejero de Interior, el democristiano Ramon Espadaler, apoyó las tesis del titular de Industria:

«Hemos de ser realistas, y la política es sobre todo un ejercicio de realismo: si esto no fuera posible en 2014 y lo fuese en 2015, pues comparto la tesis del señor Puig».

ERC tampoco acepta dilaciones en la fecha, tal como recordó el secretario general adjunto del partido, Lluís Salvadó: «La consulta debe ser en 2014, sí o sí».

Las declaraciones de Puig y Espadaler fueron el colofón a una escalada de dudas expresadas por otros dirigentes nacionalistas, que consideran imposible o muy difícil que la consulta se pueda acabar celebrando si, como todo indica, el Gobierno central recurre ante el Tribunal Constitucional cualquier intento de llevarla a cabo.

El mismo secretario de Organización de Convergència, Lluís Corominas, dio por hecho la semana pasada que, en lugar de consulta, lo más probable es que acabe habiendo unas elecciones a las que CDC intentará dar un carácter plebiscitario sobre la independencia.

El pasado 3 de octubre, Santi Vila, consejero de Territorio, alertó también de que Cataluña tiene «mucho que perder» con el plan soberanista.

 

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