OPINIÓN/ CONFIDENCIAL

Contra las cuerdas: el juzgado condena a los altos cargos que increparon a un policía

El alcalde "premió" a uno de los condenados nombrándole secretario general del Ayuntamiento

Contra las cuerdas: el juzgado condena a los altos cargos que increparon a un policía
Juan Ávila. PD.

El Equipo de Gobierno dijo que esperaría a tomar una decisión una vez que fueran condenados firmemente

El Juzgado de Primer Instancia número 2 de Cuenca ha desestimado el recurso presentado por el jefe del área de Recursos Humanos, Vicente Fernández Campillo y el jefe de servicio de Gestión de Personal, José Ignacio Álvaro Chirveches, del Ayuntamiento de la capital conquense por lo que les condena, ya firmemente, por falta de desconsideración a agentes de la autoridad. Increpar a un policía local diciéndole «no me sale de los cojones darte la documentación» o «usted no sabe quién soy yo» no les ha salido gratis, para alivio del resto de la ciudadanía.

Esta sentencia, según nos cuentan fuentes bien informadas, trasciende de lo meramente personal hasta alcanzar de lleno al alcalde de Cuenca, Juan Ávila, quien además de no condenar la agresión al policía local y no cesar a los dos sujetos (como pidieron el PP, UpyD e IU), «premió» a uno de los condenados, Fernández Campillo, nombrándolo de manera provisional secretario general del Ayuntamiento, lo que levantó las sospechas del Partido Popular sobre el supuesto pago de favores pasados.

Al Equipo de Gobierno no le queda más remedio que, una vez se conoce que es firme la sentencia, tomar una decisión respecto a estos dos altos cargos. La portavoz en el Ayuntamiento, Consuelo García, reconoció en su momento que hasta que no hubiera una sentencia firme no tomarían una determinación en algo que «no deja de ser un asunto entre particulares», dijo. De hecho, el PP, según ha podido saber este periódico, va a volver a solicitar el cese de los dos condenados y se espera que el resto de formaciones políticas de la ciudad haga lo mismo.

El momento que tanto temían ha llegado y a Juan Ávila le toca hacer algo que no le gusta nada de nada: tomar una decisión.

 

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído