Mientras el nacionalismo entona el "Espanya ens roba", el Gobierno alista 3.000 millones

El sufrido contribuyente español prepara otra vez la chequera para pagar los despilfarros en Cataluña

La nueva 'inyección' va destinada a volver a salvar a la Generalitat catalana de la situación económica en que se ha metido

El sufrido contribuyente español prepara otra vez la chequera para pagar los despilfarros en Cataluña
Artur Mas y Mariano Rajoy. EP

Dinero para la consulta, dinero para el mantenimiento de las embajadas catalanas y dinero para subvenciones, entre ellas plataformas de apoyo a la independencia)

La Generalitat ya ha confirmado al Gobierno central que tiene que avalar los vencimientos de deuda en Cataluña de este último trimestre.

Era algo esperado y con lo que ya contaba el ministerio de Hacienda. Alrededor de 3.000 millones adicionales a los que ya ha venido percibiendo del Fondo de Liquidez. Cataluña sigue sin poder financiarse.

En medio del «único» discurso monocolor en Cataluña sobre el «España nos roba», la realidad camina por senderos diferentes. El día a día de la economía no entiende de banderas, ni de agravios, ni de insultos.

La realidad es que, a pesar del inicio de la recuperación, será de nuevo el Gobierno de Rajoy el que tendrá que aprobar un nuevo rescate de Cataluña antes de que finalice el año.

No es la primera vez. Estos 3.000 millones de euros para que Cataluña pueda hacer frente a nuevo vencimiento de emisiones de deuda se añaden a los 4.200 que el Gobierno de Rajoy tuvo que abonar el pasado mes de mayo.

Lo hizo el presidente del Gobierno después de aquella reunión en Moncloa y donde Artur Mas reconoció que no tenía dinero «ni para pagar a sus funcionarios».

El argumento del Gobierno y de Mariano Rajoy sigue siendo el mismo:

«No se puede dejar caer a ninguna comunidad autónoma».

Cataluña es España, y sus cuentas, sus deudas, sus vencimientos, son de todos. Desde Moncloa insisten en que «España no se puede permitir perder la confianza recuperada en Bruselas».

Dinero para la consulta

Cuando llegue el dinero, el argumento político de la Generalitat también seguirá siendo el mismo: «son fondos que nos corresponden porque seguimos aportando más de lo que recibimos».

Lo que no quiere explicar demasiado el gobierno de Artur Mas es el dinero que costará la celebración de una consulta, en caso de se produzca en 2014.

La decisión de que exista una partida específica ya está tomada.

El Gobierno catalán tendrá que comprar urnas y todo el mobiliario que se requiere para convocar una votación, ya que en todos los procesos electorales lo prestaba el Gobierno central. Aunque todavía no quieren precisar qué cantidad se incluirá en los Presupuestos para la consulta, ya que está a la espera de hacer el inventario.

Como referencia, están los 25 millones de euros que costaron las últimas elecciones autonómicas de noviembre de 2012.

En esa cifra se incluye desde el coste del sistema informático hasta las retribuciones para los miembros de las mesas electorales. De esa cantidad, ocho millones fueron las subvenciones a los partidos políticos.

La ley de consultas que supuestamente se debatirá próximamente en el Parlament debe fijar entre otras cosas si los partidos reciben dinero para hacer campaña en caso de referéndum. El montante de la partida presupuestaria variará en función de esta decisión.

Dinero para la consulta, dinero para el mantenimiento de las embajadas (Cataluña gastará más de 1 millón de euros en financiar las llamadas «delegaciones políticas» en Berlín, Nueva York, París y Bruselas) y dinero para subvenciones ( entre ellas plataformas de apoyo a la independencia).

Pero al mismo tiempo, dinero, y mucho, para rescatar nuevamente la economía catalana.

 

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