Diario de un NO nacionalista

El Gobierno español paga, la Generalitat miente, los catalanes sufren

El periodismo al servicio de la Causa no para de repetir, gritar y lamentar que “España nos roba”

El Gobierno español paga, la Generalitat miente, los catalanes sufren
Cataluña, independentismo, educación, prensa y propaganda. PD

La paradoja es que esta secuencia de sucesos ha pasado totalmente desapercibida para la mayor parte de la población catalana

el Gobierno ha pagado, la Generalitat ha mentido y los ciudadanos –junto a los farmacéuticos y otros colectivos- nos hemos convertido en rehenes de una estrategia que ahonda la desafección política y utiliza el miedo social para lograr objetivos políticos

Cada vez está más claro, claro, naturalmente, para todo aquél con tiempo y ganas para rebuscar más allá de la Unidad Editorial en la que se ha convertido el econosistema mediático catalán y no se conforme con las noticias cocinadas –más bien digeridas y vomitadas- por los medios al servicio del poder nacionalista.

La secuencia de acontecimientos en la escasez de liquidez de la Generalitat que teóricamente impide hacer frente a pagos de servicios básicos como son los medicamentos podría ser el que indica el título de este artículo: El Gobierno paga, la Generalitat mientes y los ciudadanos catalanes sufren.

Mientras la Generalitat y el periodismo al servicio de la Causa no paran de repetir, gritar y lamentar que “España nos roba o “sin déficit fiscal podríamos pagar esto o aquello”, soflamas convertidas en el mantra nacionalista, el Gobierno asume las deudas de una gestión más que cuestionable de la administración catalana, asunción que pasa por adelantar ingentes cantidades de dinero público con el que pagar a proveedores y mantener servicios básicos.

El problema político lo encontramos en la gestión informativa del Gobierno, parece que Mariano Rajoy ha renunciado a combatir las mentiras y las tergiversaciones del poder nacionalista, parece no entender la radical importancia de dejar en manos de la Generalitat el relato de la crisis económica, parece infravalorar las consecuencias políticas que conlleva repetir el error de dar la espalda a la manipulación informativa, y sobre todo, parece mentira que no combata el discurso cínico que convierte en moroso al que paga, y en acreedor a quien debe.

El cénit del discurso cínico y torticero lo encontramos en la noticia que recoge La Gaceta en el que el portavoz adjunto del PPC en el Parlament, Santi Rodríguez, ha constatado que el FLA ya había pagado en octubre los fondos finalistas con los que hacer frente, entre otras cosas, lo que se adeudaba a las farmacias, cosa que la Generalitat no ha cumplido, con ello nos encontramos con que el Gobierno ha pagado, la Generalitat ha mentido y los ciudadanos –junto a los farmacéuticos y otros colectivos- nos hemos convertido en rehenes de una estrategia que ahonda la desafección política y utiliza el miedo social para lograr objetivos políticos.

La paradoja es que esta secuencia de sucesos ha pasado totalmente desapercibida para la mayor parte de la población catalana, únicamente ha trascendido que hemos estado a punto de tener que pagar el coste total de los medicamentos –o enfrentarnos a un escenario de escasez-, que de ello es culpa “España” y que la única solución es, como no, la independencia

Pero ¿qué ha dicho el Gobierno del PP?, Cristóbal Montoro –mientras una miríada de tertulias y tertulianos orgánicos repetían hasta el hastío el mantra del agravio y el déficit fiscal- se limitaba a recordar que es el Estado quien paga las deudas pero no que el dinero ya estaba en las arcas de la Generalitat

¿Será esto por qué el incipiente y opaco diálogo entre Gobierno y Generalitat pasa por ofrecer al nacionalismo –en forma de víctima propiciatoria- el monopolio del relato político y mediático en Cataluña?

¿Será un síntoma de por dónde van a ir dichas negociaciones?

¿Aceptarán una Cataluña solo nominalmente española pero independiente de facto?

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