Diario de un NO nacionalista

Francesc Homs ¿el cínico o “el cómico”?

Francesc Homs ¿el cínico o “el cómico”?
El portavoz Francesc Homs. FH

Me recordó al último portavoz de Sadam Husseim, aquél que cuando las tropas americanas estaban a punto de tomar Bagdad seguía diciendo que Irak iba a ganar la “madre de todas la batallas”

“…Cinismo al reducir la Democracia al mero hecho de participar en un referéndum pensado y conformado para alcanzar un objetivo político, ¿acaso los regímenes totalitarios no recurren a los referéndums y a las aclamaciones públicas para “escuchar al pueblo”? y eso es lo que defiende Homs: “…la democracia no divide nunca…la democracia es una elemento de cohesión…lo que divide es la imposición…es impedir la expresión del pueblo…”…”

Hay que reconocer que la maquinaria mediática al servicio de la Causa nacionalista está bien engrasada, parece estar siempre presta a contrarrestar cualquier noticia que sea adversa a los planes independentistas o que, simplemente, ponga en cuestión el discurso con el que imponen el pensamiento único “nacional”.

El día después de un nuevo varapalo a la internacionalización de un relato nacionalista que no aguanta las más mínimas normas democráticas, un relato lleno de contradicciones e ideología ajena a nuestros tiempos, cuando Durao Barroso ha vuelto a insistir en la ya más que conocida postura de la Comisión respecto a la cantinela soberanista, los de TV3 montan otra entrevista-reportaje al portavoz de la Generalitat para que pueda “desmentir” (una vez más) la pertinaz realidad de la política.

De esta entrevista ya no sorprende el nivel de enjabonamiento de Ariadna Oltra, ni su renuncia a comportarse como una periodista, ni de su papel de apuntadora (no vaya a ser que se le olvide algo al ínclito Homs), ni que de los más de treinta y cinco minutos de entrevista se dediquen treinta y tres a la “consulta, uno a hablar de los recorte en la RMI (Renta Mínima de Inserción, lo que la Generalitat paga a quién ya no tiene nada para evitar su exclusión social) –recortes que son culpa, como no podría ser de otra manera, de…Madrid-, y uno más a la jocosa broma que hizo Homs en su última rueda de prensa…

Lo que me sorprende es que a lo largo de la historia vayan apareciendo personajes cuya absurdidad es más que remarcable, absurdidad a veces cómica, a veces cínica, o como en el caso de Francesc Homos, que tiene la facultad de reunir en una sola persona ambos matices.

De hecho, cuando escuchaba al portavoz de la Generalitat cuestionando la posibilidad de quedar fuera de la Unión Europea en caso de independencia, negando la mayor y tratando de manipular a la opinión pública, me recordó al último portavoz de Sadam Husseim, aquél que cuando las tropas americanas estaban a punto de tomar Bagdad seguía diciendo que Irak iba a ganar la “madre de todas la batallas”, aquél personaje pasó a la historia como “Alí el cómico”

Resulta cómico ver a un alto responsable de la política catalana defendiendo cosas como “…esta carta (de Barroso) ha decepcionado al gobierno español…” o “…lo que hace esta carta es poner de manifiesto…que el tema “catalán” está en la agenda internacional…no estábamos en la prensa internacional…”, parece que la “carta” de Artur Mas tiene poderes soteriológicos y es capaz de cambiar las agendas de los líderes mundiales.

También podrían resultar cómicas declaraciones como “…tenemos un modelo lingüístico en nuestras aulas que ha funcionado con unos resultados académicos extraordinarios…” o cuando afirma que los alumnos catalanes están por encima de la media que el resto de españoles, el problema es que este tipo de afirmaciones afectan a nuestros hijos, negando la realidad y obviando la manipulación de las pruebas de nivel de lengua castellana…¿por extraordinario se referirá a los pésimos resultados que reflejan los informes PISA o es que no los ha leído o es que para él una mentira mil veces repetida se debe convertir en verdad?

El problema es que negar la realidad, tergiversar la realidad, en democracia, no solo es una cuestión de temeridad política, no solo es signo de incompetencia profesional, es cinismo puro y duro porque reduce la posibilidad de que la población tenga acceso a una información veraz con la que ejercer sus derechos políticos, porque la obsesión por el control mediático con objetivos político-ideológicos embrutece a la democracia.

Cinismo al reducir la Democracia al mero hecho de participar en un referéndum pensado y conformado para alcanzar un objetivo político, ¿acaso los regímenes totalitarios no recurren a los referéndums y a las aclamaciones públicas para “escuchar al pueblo”? y eso es lo que defiende Homs: “…la democracia no divide nunca…la democracia es una elemento de cohesión…lo que divide es la imposición…es impedir la expresión del pueblo…”.

De la expresión usado por el portavoz: “…la consulta es un instrumento democrático para saber qué piensa el pueblo de Cataluña…” destaca precisamente la instrumentalización de la democracia de su discurso, de reducir la soberanía del ciudadano a una especie de holismo estalinista denominado “pueblo” (¡Todo para el pueblo, pero sin el pueblo!).

Efectivamente Sr. Homs, la democracia no divide nunca, porque es inclusiva, porque es consensual, porque no nos exige tomar partido perpetuamente, porque la democracia es incompatible con juegos políticos de suma cero, pero lo que aduce Homs no es democracia, es un atajo con el que saltar por encima de las normas de convivencia y de las leyes (democráticas…), de lo que habla Homs y sus adláteres es de ideología, de doctrina, de dogma.

El problema es que es una ideología que, precisamente, al usar y abusar de la palabra “democracia” en sus discursos, solo consiguen degradarla, la vacían de contenido, la pervierten al ideologizarla, y eso tendrá y tiene pésimas consecuencias para la calidad de nuestro sistema democrático y para el futuro de nuestras instituciones.

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