Una manta de palos al columnista de El Mundo y académico de la Lengua

El director de ‘La Crónica de Guadalajara’ llama baboso al insigne Luis María Anson

El director de 'La Crónica de Guadalajara' llama baboso al insigne Luis María Anson
Augusto González Pradillo

Una manta de palos en toda regla. Y sin la mínima consideración. Administrada sin tener siquiera en cuenta las canas del receptor o sus mucho méritos periodísticos.

Y quien la propina es Augusto González Pradillo, director del digital guadalajareño La Crónica, que se ha despachado a gusto en su última columna contra una de las vacas sagradas del periodismo español, Luis María Anson (El ‘Cantar de los cantares’ para dirigirse a Sáenz de Santamaría: «Hermosa eres, oh amiga mía, dulce y encantadora como Jerusalén»).

Como no hay nada que sustituya la propia experiencia, reproducimos aquí, sin quitar o poner una coma, la ‘paliza’ de marras.

Se titula, con bastante sorna, «Gracias, Anson»:

Luis María Anson lleva mucho años convaleciente de sí mismo, una enfermedad que no ha podido superar y que presenta síntomas diversos. Algunos, además, se le han acentuado con el paso del tiempo.

El artículo titulado «El sorayato» es la prueba clínica de la gravedad de su estado. ¿Se puede ser más impúdicamente pelota? ¿Más baboso en los adjetivos? ¿Más cursi en las evocaciones bíblicas? ¿Más estratega del halago? ¿Más desvergonzado en el análisis? Seguro que se puede, pero difícilmente con tanto cuajo.

Calificar a Soraya Sáenz de Santamaría de mujer «sencilla» a la par que trabajadora nos trae recuerdos de la revista Ama, contemporánea de cuando el Ansón celtibérico se arropaba en el Anson británico para navegar plácidamente las aguas no siempre calmas del penúltimo franquismo.

«Se hace querer por los que la rodean, que admiran su espíritu de solidaridad y su sagacidad para el juicio político», sentencia el oráculo al servicio de la que realmente manda en España, según calcula Luisma Anson, antes de evacuar el más rotundo de los argumentos de autoridad: «Ni siquiera laSexta se atreve a meterse con ella».

Aquí el coro, si esto fuera una comedia griega, entonaría alguna frase feliz en honor del poder catalán en trance de mudanza.

Luis María Anson Oliart, periodista, académico y antiguo enredador (o enredador de antiguo, por lo persistente) nos ha regalado más que un artículo un bálsamo.

Con su lectura se le espantarán a los cientos de periodistas que aún escriben opinión en España muchas tentaciones de fustigarse.

Por ejemplo, ya nadie tendrá argumentos para creerse demasiado corto en la crítica del poderoso, nunca más nadie tendrá que sospechar que un halago a vuelapluma pueda ser confundido con un acto de entrega y sumisión.

Gracias, colega Anson, por redimirnos a todos. ¿Tener que pedir perdón por tu artículo? Ni hablar del peluquín. No tengas tentaciones: eso, déjaselo a los humanos.

Augusto González Pradillo
La Crónica de Guadalajara

NOTA.- Pinchar para leer un análisis de la columna de Luis María Anson

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