AMIGA DE DIEGO CAÑAMERO Y WILLY TOLEDO

Teresa Rodríguez, del asalto al rectorado al Palacio de San Telmo

El mobiliario sufrió daños tasados en más de 50.000 euros

Teresa Rodríguez, del asalto al rectorado al Palacio de San Telmo
Teresa Rodríguez, de Podemos. PD

Sevilla, 8 de febrero de 2002. Una turba furiosa se dirige al rectorado de la Universidad Hispalense en plenas protestas contra la reforma educativa -LOU- que el Gobierno de Aznar quiere sacar adelante esa legislatura.

El grupo, de unas 40 personas, lo conforman estudiantes de la MAPU (Movimiento de Acción y Participación Universitaria) y gente ajena a la universidad dispuesta a reventar la sesión que iba a celebrar la Junta de Gobierno universitaria.

Entre los alborotadores destaca una jovencísima Teresa Rodríguez, de 20 años, que ya da muestras de su activismo y pasión por la política como portavoz del movimiento.

Natural de Rota (Cádiz), tiene claro que a Sevilla no sólo iba a estudiar Filología árabe, sino a labrarse una carrera en la política. El episodio se salda con el destrozo de varias puertas del siglo XVIII, la intervención de la policía dentro del campus y la expulsión de cinco alumnos implicados en el asalto.

Aunque Rodríguez no estuviera entre los expulsados, los meses siguientes a los incidentes no la dejan en muy buen lugar. Ella y otros miembros del MAPU se dedicaron a presionar -llamándoles fascistas- a los representantes de las asociaciones de alumnos (CADUS) para que solicitaran al rector Miguel Florencio Lora la readmisión de los alumnos. Así lo recoge un antiguo compañero de universidad, Salva Talavera, en su blog Entre el cielo y el suelo.

Mucho se escribe -erróneamente- estos días sobre la novedad que supone la candidatura de Teresa Rodríguez con Podemos a la Junta de Andalucía. Nada más lejos de la realidad, porque ya con 18 primaveras, Rodríguez formó parte de las listas de IU Andalucía en las elecciones autonómicas del 12 de marzo de 2000.

El resultado negativo en aquellos comicios ni mucho menos desanimaron a Teresa, que ya nunca entendería la política fuera de la militancia de partido.

Fracaso como candidata a la alcaldía de Cádiz

En 2003 lograría abrirse un hueco de verdad en la formación de izquierdas al formar parte del Consejo Político Federal de IU, máximo órgano de decisión de la federación. Su paso por Izquierda Unida será recordado por sus posicionamientos más radicales y cercanos a la CUT del alcalde de Marinaleda, Sánchez Gordillo, que apenas lograba que sus tesis fuesen el núcleo de actuación del partido.

Vivir en el extrarradio ideológico de un partido tiene sus riesgos, algo que Teresa comenzó a sentir en sus carnes cuando se adhirió a la corriente ‘Espacio alternativo’, lo más de lo más en IU.

En octubre de 2008 esta organización se desligó para siempre de la federación de izquierdas para fundar un nuevo partido: Izquierda Anticapitalista. Ya no había de qué esconderse.

Bajo estas siglas comprobaría por qué los que se quedaron en IU -muchos hoy en Podemos- preferían ser cola de león antes que cabeza de ratón. Izquierda Anticapitalista obtendría unos pésimos resultados en las elecciones Europeas de 2009, las municipales de mayo de 2011 y las generales de noviembre de 2011.

En la campaña a las municipales de 2011 Rodríguez, cabeza de lista a la alcaldía de Cádiz, destacaría por su defensa de la expropiación de las viviendas vacías. Traducido en votos su propuesta no resultó muy bien acogida entre los gaditanos: sólo obtuvo 915 votos de 60.000 contabilizados. Izquierda Anticapitalista ni siquiera acabaría entre los 20 partidos más votados.

Precisamente al calor de la primavera de ese 2011 surgiría el movimiento 15-M, germen de lo que más tarde constituiría Podemos. A ese momento crucial de la vida política española Teresa Rodríguez no llegaba ni mucho menos con la ingenuidad juvenil que muchos pasearon aquellos días en la Puerta del Sol.

Ella cargaba ya con mucho bagaje político a sus espaldas. Elecciones y alborotos universitarios al margen, había formado parte de movimientos antimilitaristas, asociaciones estudiantiles y organizaciones antiglobalización.

Amiga de Diego Cañamero y Willy Toledo

Profesora de profesión e integrante del sindicato de docentes USTEA, no dudó en sumarse a la ‘marea verde’ que salió a la calle a protestar contra la reforma educativa impulsada por el ministro Wert.

Muy pronto comprendió que un gobierno del PP con mayoría absoluta ayudaría a que la izquierda se movilizara en las calles como sucedió en la segunda legislatura de Aznar.

El azote de la crisis se recrudeció en 2012-2013 y España llegó a registrar casi 6 millones de parados. El descontento social y el hundimiento del partido hegemónico en la izquierda, el PSOE, propiciaron la oportunidad de crear un movimiento nuevo. Y llegó. Las elecciones europeas de 2014 se saldaron con la sorpresiva irrupción del novicio Podemos, que obtuvo 5 eurodiputados.

Uno de esos escaños correspondía a Teresa Rodríguez, que no tardó en dar el ‘sí’ a Pablo Iglesias cuando le propuso que se uniera a su formación. Del maravilloso sueldo de 6.250 euros brutos que percibe como integrante del parlamento de Estrasburgo, Rodríguez presume -como el resto de sus compañeros- de donar parte del mismo. Entre noviembre y diciembre del pasado año dicen que envió más de 9.000 euros al Sindicato Andaluz de Trabajadores para el pago de multas.

Desde luego tampoco es un secreto su buena relación con Diego Cañamero o Willy Toledo, a los que utilizó para dar a conocer Podemos durante la campaña electoral de las elecciones europeas. Ahora Teresa Rodríguez pretende hacer el más difícil todavía, es decir, acabar en el palacio de San Telmo lo que comenzó con el asalto al rectorado de la Universidad de Sevilla.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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