RAJOY DELEGA LA DECISIÓN EN LA DIRECCIÓN DEL PP ANDALUZ

El PP dejará que el PSOE gobierne en solitario en Andalucía

En Andalucía, sin embargo, los populares comienzan a insinuar que el mal resultado obtenido en las elecciones autonómicas es culpa de Rajoy

El PP dejará que el PSOE gobierne en solitario en Andalucía
Susana Díaz. Europa Press

Fiel a su estilo de no parecer que se involucra en los problemas más de la cuenta, Mariano Rajoy delega en la dirección del PP de Andalucía la decisión que adopte el partido sobre el debate de investidura de Susana Díaz. El presidente del Gobierno espera que Moreno Bonilla cumpla el compromiso adoptado en la precampaña de dejar gobernar a la lista más votada, aunque votarán en contra de la presidenta.

Que nadie se llame a engaño, el gesto de los populares persigue que sea bidireccional, es decir, que los socialistas hagan lo mismo cuando el PP se convierta en el partido más votado en cualquiera de las elecciones de este decisivo año electoral. Sin ir más lejos, tras las municipales y autonómicas del próximo mes de mayo. Así se lo transmitió el candidato del PP a la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a Susana Díaz en la entrevista que mantuvieron tras los comicios del 22 de marzo.

Pero el mayor dilema del Partido Popular en estos momentos se produce de puertas hacia adentro. Los malos resultados obtenidos en las elecciones andaluzas han aumentado las diferencias entre el PP-A y la dirección nacional. El propio presidente del Gobierno ni siquiera es capaz de admitir el fracaso del 22 de marzo.

Es evidente que se deben corregir cosas. Hay que hacer un esfuerzo para que eso pueda mejorar en el futuro. En realidad es bueno constantemente tomar decisiones para mejorar en el futuro.

En Andalucía, sin embargo, los populares comienzan a insinuar que el mal resultado obtenido en las elecciones autonómicas es culpa de Rajoy. Nadie lo dice con esa contundencia pero todos hablan de hacer autocrítica. Javier Arenas abrió la veda esta semana y la secretaria general del PP-A, Loles López, le ha seguido con entusiasmo en una entrevista concedida a Canal Sur.
Arenas pide «menos mítines y más calle»

El vicesecretario general de Política Autonómica y Local del PP y anterior líder del partido en la región no disimula al hablar de una de las principales consecuencias de las elecciones, el deterioro del bipartidismo. Arenas cree que éste ha quedado herido por la importante irrupción en el parlamento andaluz de Podemos y Ciudadanos en detrimento de su partido. La receta que propone el histórico líder popular andaluz es la de aglutinar el centro político y el centro derecha para recuperar el terreno perdido.

La fuerte caída del PP en Andalucía -de 50 escaños con Javier Arenas a 33 con Moreno Bonilla- ha propiciado el inevitable debate de a quién corresponde el fracaso, si a Rajoy o a Juanma Moreno. Arenas entiende que es el momento de hacer autocrítica, puesto que todos en el partido esperaban mejores resultados en la comunidad, por ello aboga por hacer «menos mítines y más calle».

Por su parte, la secretaria general del PP-A, Loles López, apunta al Gobierno central como culpable del mal resultado electoral en Andalucía. López está convencida de que las siglas del partido han sufrido un cierto desgaste fruto de las decisiones difíciles que ha tenido que tomar el presidente del Gobierno.

López ha desvelado que su formación votará ‘no’ a la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta. Y será así porque la presidenta en funciones de la Junta no ha aceptado el acuerdo de que el PSOE respete la lista más votada el 24 de mayo. Por eso el PP no se abstendrá en el debate de investidura, pues entiende que hacerlo sería darle un «cheque en blanco» a Díaz para que todo siga igual.

Otra cosa es que Moreno Bonilla vaya a pactar con otra fuerza política, extremo que ni mucho menos se contempla en el partido, puesto que la única combinación posible para alcanzar la mayoría absoluta -55 escaños- sería un tripartito con Podemos -15 escaños- y Ciudadanos -9 escaños-.

Crisis interna en Podemos: Teresa pasa de Susana; Iglesias insiste en negociar
Pero si las aguas bajan revueltas en el Partido Popular, peor pintan las cosas en Podemos. Teresa Rodríguez ha dejado claro que no piensa comulgar con ruedas de molino impuestas por Pablo Iglesias respecto a apoyar al gobierno de Susana Díaz a cualquier precio.

La candidata de Podemos a la Junta de Andalucía no está por la labor de facilitar las cosas al PSOE andaluz para formar gobierno. Rodríguez piensa que eso sería traicionar a los votantes y principios de Podemos. Precisamente es ahí donde la gaditana establece una serie de líneas rojas a Díaz si de verdad quiere llegar a un acuerdo. La primera condición tiene que ver con la corrupción que salpica a los socialistas Chaves y Griñán, para los que Teresa Rodríguez exige su dimisión.

La segunda línea roja es tener la garantía de que la Junta de Andalucía no trabajará con ningún banco que ejecute desahucios y hacer que éstos se comprometan a cumplir los estándares internacionales de derechos humanos en materia de desahucios. La tercera condición a Díaz es la drástica reducción de altos cargos y asesores políticos de las consejerías y correspondiente readmisión de personal en educación, sanidad y bienestar social.

La contundencia empleada por Teresa Rodríguez es la respuesta al toque de atención de la cúpula dirigente, que parece menos idealista cuando de entrar en el poder se trata. No es la primera vez que Iglesias y ella tienen un roce. La candidata andaluza, que cosechó 15 escaños el 22-M, no fue respaldada por el líder del partido tras el escrutinio en la noche electoral. Y es que quien dice que a Pablo Iglesias sólo se le ve el pelo cuando hay algo que celebrar.

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Autor

Javier Velasco-Arias

Javier Velasco-Arias, biblista y educador.

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