APUESTA POR CONVENCER

Román Rodríguez rechaza ‘comprar’ el uso del gallego en la empresa

Aumentará el peso de la financiación universitaria por resultados y los centros podrán proponer materias relacionadas con su "entorno" económico

Román Rodríguez rechaza 'comprar' el uso del gallego en la empresa
Román Rodríguez. PD.

El conselleiro de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria, Román Rodríguez, tiene claro que quiere ir «más allá» de subvenciones «cortoplacistas» para asegurar el futuro del gallego en el ámbito socioeconómico. En este sentido, ha rechazado «el juego de la zanahoria» o «comprar el uso» del idioma en la empresa y ha apostado por «convencer» a los actores implicados, aunque con independencia de que se puedan plantear «estímulos económicos o no» en algún caso.

«Nadie va a hablar gallego o trabajar en gallego porque le demos dinero, porque eso es pan para hoy y hambre para mañana. Una vez desaparezca el incentivo volveremos a la situación actual», ha considerado el titular del departamento autonómico, en una entrevista a Europa Press el 14 de junio de 2015. Así, ha incidido en que «lo importante» no son las cuantías, sino «ser capaces de trasladar que el uso del gallego en el ámbito económico puede ser positivo».

Se trata de la filosofía que la Xunta pretende implantar en el Plan de dinamización de la lengua gallega en el tejido económico (2015-2020), un documento que están presentando a instituciones y agentes culturales de Galicia con el que buscan generar «un entorno favorable» para mostrar a los sectores productivos «que el gallego es positivo», en base a medidas encaminadas a «sumar» y no a «imponer».

«Tenemos que trabajar una visión a largo plazo y siempre más allá de una orden de subvenciones», ha insistido, con el fin de promover el idioma como «un plus» para el producto y para penetrar en otros mercados, como la lusofonía, poniendo como ejemplo la «vinculación con el medio o la geografía» de la que hacen uso las denominaciones de origen.

De forma paralela, el objetivo de su administración es que el idioma propio «conviva con absoluta naturalidad con la otra lengua oficial», el castellano, y ha pedido «ser capaces de trasladar al ámbito político lo que es normal en la calle». «Y en la calle convivimos sin ningún tipo de problemas», ha añadido.

A pesar de ello, ha advertido de que «dos no consensúan si uno no quiere» y que hay posturas que «no son favorables» para llegar a puntos de encuentro, advirtiendo de que «un uso partidista de la lengua es un prejuicio». «Y en este caso», ha añadido, la administración no podrá «aceptar» aquellas posturas basadas en «unas líneas rojas» que «van en contra del sentir mayoritario de la sociedad».

FINANCIACIÓN UNIVERSITARIA

Román Rodríguez también se ha referido al proceso negociador del nuevo plan de financiación del Sistema Universitario de Galicia que estará vigente los próximos cinco años, pero sin desvelar las cantidades que se barajan sobre la mesa, asegurando que están «trabajando» para poder incrementar las cuantías «todo lo que sea posible».

Sí ha confirmado que «se incrementará el porcentaje» dedicado a la financiación en base a resultados, que actualmente se encuentra en un 35%, y que continuará la «filosofía» de apostar por un modelo que aumente el peso de estas instituciones en la sociedad, una «mayor internacionalización» y «especialización» y una conectividad con los sectores productivos.

Sobre la petición de los rectores de poner fin a la tasa de reposición, Rodríguez ha defendido el «50 por ciento» que está vigente, recordando que esta medida plantea «un reajuste interno de plantillas y la organización docente». «Fue un gobierno socialista quien puso en marcha la tasa de reposición al 10% y fue un gobierno popular quien la puso al 50%. Eso es importante», ha añadido.

También ha mantenido la «postura» fijada en su día respecto al precio de las matrículas y las tasas de máster con la implantación del decreto 3+2, y insistiendo en que, una vez se conozcan las carreras que pasarán o no a impartirse en cuatro o tres años, se estudiarán las medidas necesarias «para facilitar el acceso» de los estudiantes.

LIBRE CONFIGURACIÓN

Junto al ámbito universitario, el departamento de Román Rodríguez continúa con el desarrollo en Galicia de la ultima reforma educativa, la Lomce. Los nuevos decretos de secundaria y bachillerato abren la puerta a que los centros propongan materias «de libre configuración autonómica», una «nueva metodología de trabajo» que busca avanzar hacia una mayor «innovación pedagógica» y «autonomía».

Esta posibilidad permitirá crear asignaturas en función de las «especificidades de su entorno» e incluso de los sectores productivos implantados en la zona. De este modo, un centro ubicado en un contexto pesquero podría disponer de una materia específica «de historia de la pesca de Galicia», siempre con un desarrollo curricular que cumpla «unos mínimos».

Otra de las caras de la Lomce, las evaluaciones de competencias celebradas en 3º de Primaria, ha suscitado quejas entre las Anpas y un sector de padres que rechazó enviar a sus hijos a clases durante la celebración de los exámenes.

«Entendemos que perdieron una oportunidad de reforzar el conocimiento educativo de sus hijos», ha considerado Rodríguez, quien, tras rechazar aplicar sanciones a aquellos que no participaron, ha defendido que permitirá contar «con mayores elementos de juicio» para plantear refuerzos educativos y evitar que «ningún niño quede atrás».

También ha aclarado que su departamento actúa pensando «en mejorar la educación» y no en las fechas electorales, al ser preguntado por las Generales y la posibilidad de que un cambio de gobierno tumbe la Lomce. En este sentido, ha advertido al PSOE de que esta reforma busca «reducir las brechas» que existen en el sistema a pesar de la vigencia de modelos socialistas durante «muchísimos años».

LIBROS «PARA QUIEN MÁS LOS NECESITE»

Rodríguez también ha reiterado su defensa del nuevo banco de libros que pretende impulsar la Xunta, y que el objetivo es que los manuales «lleguen a las familias que más lo necesitan» en base al criterio de renta. Estos bancos se nutrirán de los libros comprados el año pasado con el cheque escolar y con donaciones «voluntarias» y «solidarias».

La Administración educativa también ha señalado que arbitrará medidas para casos puntuales de familias que cumplan los requisitos para optar al banco y que se queden sin manuales por falta de existencias.

Se trata de uno de los «pilares» que acompañan a la apuesta por el libro electrónico, que prevé llegar a 25.000 o 30.000 alumnos en 2017, y el cheque escolar, que ya no se mantiene en los cursos donde se implanta el banco de libros.

Este hecho ha llegado acompañado de una reducción presupuestaria en las ayudas a libros de texto, un ahorro que Rodríguez enmarca en el ajuste y «reorganización» de recursos educativos. En este sentido, ha recordado que la dotación dedicada a servicios complementarios es «muy importante», sobre todo en transporte escolar y comedores, que aumentarán sus plazas el próximo curso.

«TRANSPARENCIA» EN EL CGAC

Ante las críticas del BNG y de otros candidatos al proceso de elección del nuevo director del CGAC, el conselleiro también ha defendido la «transparencia» en el nombramiento de Santiago Olmo y ha asegurado que el tribunal, compuesto por «especialistas», eligió a una persona «con un currículum importante», tras producirse «una reclamación» que llevó a una reevaluación y que finalmente se saldó con la persona elegida inicialmente.

También se ha referido a la nueva Ley de Patrimonio de Galicia para defender que «no reducirá en ningún caso los niveles de protección» de bienes protegidos y que, al mismo tiempo, permitirá una gestión administrativa «mucho más ágil», permitiendo a los ayuntamientos autorizar determinadas actuaciones antes supeditadas a informes de patrimonio.

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Autor

Javier Velasco-Arias

Javier Velasco-Arias, biblista y educador.

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