Los fabricantes nos prometen resultados milagrosos, pero no es oro todo lo que reluce…

En cosmética… verdad o mentira

En cosmética… verdad o mentira
Cosmética

Rejuvenece en tan solo 15 días, haz que desaparezca la celulitis sin dietas, olvídate del desodorante durante 48 horas, alargar tus pestañas hasta el infinito, o apuesta por un laser con cremas… y todo esto bajo la belleza de una modelo espectacular, que nos enseña el antes y después de probar el tan preciado y maravilloso producto, pero… realmente tienen estas cualidades.

La publicidad de los cosméticos, dos años después de la aprobación del reglamento Europeo, continua siendo poco trasparente para el consumidor, induciendo a engaños y expectativas poco reales.

Todos pensábamos que la  publicidad engañosa en los cosméticos había llegado a su fin. El nuevo Reglamento Europeo de Cosméticos, que entró en vigor en julio de 2013, incluía la regulación en la información de las propiedades de los productos.
Hasta ese momento, a los fabricantes sólo se les pedía que los cosméticos fueran seguros, en el Reglamento Europeo supuestamente se les prohíbe incluir información que falta a la verdad, prohibiendo ensalzar virtudes o propiedades si las mismas no están demostradas.

La normativa contempla, que toda la información que aparezca en los cosméticos esté probada científicamente, debiendo de hacerse ensayo que demuestren las propiedades señaladas en cada producto, por tanto no pueden hacer mención a ingredientes que no estén presentes, o bien que por poca o inexistentes presencia no tenga eficacia a las cualidades que se le atribuyen.

Todo sigue igual

Sin embargo, muchos productos cosméticos siguen utilizando en su publicidad afirmaciones que inducen a posibles engaños al consumidor, y es que burlar la normativa en ciertas materias, se hace fácil, al presentar esta ambigüedades que hacen que los fabricantes puedan continuar vendiéndonos humo.

Y es que a día de hoy sigue existiendo muchísima publicidad engañosa en el sector de la cosmética, promesas milagro contra el acné, la celulitis, vientre plano, arrugas, pestañas infinitas…. un sinfín de tratamientos que nos harán estar más bellos, más delgados, más, más, más, además para ello utilizan una terminología en su publicidad de venta que nada o poco se entiende, pero aparentemente muy tecnológica.

Las empresas de cosméticos deberían de avalar los resultados o las propiedades de los productos a través de test y esté a su vez estar testado dermatológicamente, sin embargo lo que hacen es avalar sus resultados a través de los test de usuarios, que para nada sirven, o por supuesto a tan reclamada foto del antes y el después…del fotoshop… y como no el singular nombre del producto, llevando como apellido una técnica quirúrgica «efecto laser».

Muchos de los anuncios que se anuncian no resistirían un análisis científico, pero aún así se publicitan y ofrecen al consumidor expectativas que luego no pueden cumplir.
Realidad o ficción.

En el informe que presentamos, hemos recogido una breve muestra de algunos de los productos de cosmética puestos a la venta en nuestro país, que se publicitan habitualmente en distintos canales, para ver si incumplen la normativa o la maquillan de tal forma que hacen que puedan saltarse la regulación.

Vamos a conocer algunos anuncios por ejemplo:

Un desodorante, pero en concreto uno que dura 48 horas desde que te lo aplicas, porque es anti-transpirante y además con polvos de caolín es el caso de NIVEA Talc Sensation Roll-On que se publicita como «el primer anti-transpirante del mercado con Polvos de Caolín*, proporcionando una suavidad irresistible y un secado rápido» además apunta en su publicidad que «conseguirás un secado rápido y una sensación de suavidad en tu piel, gracias a su fórmula con polvos de Caolín*.

Ofrece una protección eficaz 48h contra el sudor y el olor corporal». Y aunque el polvo de caolín o arcilla blanca, tenga diversos usos como cerámica, pinturas, industria farmacéutica y alimentaria, cosmética, etc., y sea igualmente un magnifico desodorante que utilizado a modo de polvos talco, puede absorber el exceso de sudor eliminado malos olores, y el fabricante nos indique que está dermatológicamente comprobado, en ningún caso nos informa de que pruebas se han llevado a cabo para determinar la paralización del sudor durante 48 horas con una única toma, ni a qué población se le han realizado los test supuestamente dermatológicos para llegar a esa durabilidad. Se hace difícil creer que un desodorante pueda paralizar la acción de la transpiración del sudor así como bloquear su olor durante 48 horas con una única aplicación, además en ningún momento nos informa de la realización de pruebas in vitro.

Un activador de juventud, al menos así se publicita de Lancome, con el nombre comercial «Advanced Génifique activador de juventud», tiene como características la reparación y activación de 10 signos clínicos, no sabemos cuales, solo que definen una piel visiblemente más joven, además nos informa que «está inspirado en un gran avance en la investigación en el territorio de los genes, el legendario Activador de Juventud repara y activa…» nos ánima con el siguiente eslogan «en tan sólo 7 días, la piel visiblemente rejuvenecida», igualmente nos indica en su publicidad que tiene realizadas auto-evaluaciones en 34 mujeres, pero en ningún caso nos informa de que resultados dieron esas evaluaciones, que edad tenían, ni por supuesto determina la realización de pruebas in vitro, nos gustaría saber que edad tenían las participantes de sus evaluaciones, o como tenían su piel, para comprobar que en tan sólo 7 días su piel se ha visto «visiblemente» más joven.

Un reductor de celulitis en 15 días, una maravilla de Laboratorios Vichy, el Cellu Destock Serum Flash, sólo con el nombre ya tenemos suficiente, es según la información del laboratorio, un tratamiento anti-celulítico -celulitis y volúmenes rebeldes ante las dietas», o sea que si la dieta no te sirve, con tan sólo utilizar esta crema, comprobarás como en 15 días tu celulitis se reduce, indican en su publicidad que contiene cafeína líquida al 6% y acido hialurónico (sin especificar su porcentaje), además de perlas embellecedoras que iluminan la piel. Para demostrar lo que dicen informan que se han realizado puntuación clínica sobre 11 sujetos, y test clínicos, en ningún caso informan de la realización de pruebas in vitro.

Y porqué no, unas pestañas postizas, como nos indica en su publicidad Maybelline «Máscara de pestañas Efecto Pestañas Postizas Volum Maybelline, con una información escueta pero contundente «La máscara Efecto Pestañas Postizas se adhiere a tus pestañas aportándoles un volumen, densidad y longitud extremas, además rellena los huecos existentes entre las pestañas, consiguiendo unas pestañas visiblemente más numerosas», y gracias a que, a las pruebas in vitro o en sujetos, pues no, gracias y así nos lo hace saber el fabricante, a «su cepillo flexible en forma de cuchara sigue la curva de las pestañas y las cubre en una sola pasada». Desgraciadamente una vez más, basta con el mensaje publicitario para describir las bondades de un producto, sin que se necesite nada más.

Y porqué no terminar con una operación laser, esto es lo que nos sugiere la marca Clinique gracias al nombre con el que han bautizado a su crema y serum Repairwear Laser Focus, atribuyendo a esta crema propiedades tales como la de láser, además afirman que «el 63% de la eficacia de un tratamiento láser reduciendo arrugas», le atribuye al cosmético casi la misma eficacia (un 63%) que un tratamiento láser, eficacia que no se demuestra con ningún tipo de prueba o bajo la certificación de la comunidad científica.

Vendidos a la publicidad… hasta cuándo.

Pero, ¿realmente las marcas de cosméticos pueden ir tan lejos en su publicidad sin que estén sometidas a ningún tipo de control?, la respuesta es clara, actualmente sí. En todo caso les queda un largo camino a las asociaciones de consumidores y a los propios usuarios, los cuales deberán de denunciar ante la administración competente, la falta de cumplimiento de la legislación vigente, por atribuir propiedades a los productos de cosmética que no están certificadas por la comunidad científica, y en todo caso, si es así, deberán demostrarlo.

Deberíamos apostar los consumidores, por empresas que muestren ética y moral en sus anuncios y no vendernos a la publicidad.

Y aunque seguramente muchos lectores piensen que los cosméticos que utilizan tienen sus resultados, seguramente una inmensa mayoría no son acordes en un cien por cien a la publicidad que realicen para vender el producto.

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