El Gordo de Navidad… sueños o pesadilla

El Gordo de Navidad… sueños o pesadilla
Lotería Navidad

Quien más y quien menos, todos hemos soñado alguna vez que nos toca el Gordo de la Lotería de Navidad, haciendo cábalas sobre qué destino le daríamos a esa lluvia de millones. Pero, más que soñar, es conveniente volver a la realidad y, antes de comprar nuestra suerte, tener en cuenta una serie de consideraciones para evitar que ese sueño, se convierta en pesadilla.

– Según el CIS, tres de cada cuatro españoles comparte su participación en la Lotería de Navidad. No sería la primera vez que el poseedor del décimo premiado lo cobra y huye con el premio. Para evitarlo, es conveniente que todos los partícipes firmen una copia de lo que juegan juntos, con el importe de cada uno, y guarden un ejemplar.

– Si, como es práctica habitual, compramos participaciones, debemos recordar que el premio nos lo pagará la entidad que emite esa participación, no Loterías y Apuestas del Estado (ONLAE). Si, por ejemplo, compramos una participación del colegio de nuestro hijo, es el colegio quien cobra el premio y luego reparte a quienes compraron una participación y reclaman su parte. En esas participaciones, compruebe que aparecen el número que juega, la serie, la fracción, la entidad o persona responsable de las papeletas y la cantidad que se juega. Por regla general, un premio se puede reclamar a la ONLAE hasta tres meses después del sorteo, pero es posible que quien emita la participación fije un plazo inferior.

– Guarda en lugar seguro el décimo, porque cada uno de ellos se identifica no sólo por el número, también por la fracción y la serie. Estos tres aspectos se repiten en varias ocasiones en el boleto y su identificación es la que determina el cobro. Si en un décimo, por muy dañado que esté, se identifican estas características, Loterías y Apuestas del Estado está obligada a abonar el importe del premio. Un caso muy llamativo sucedió en 1995, cuando una ciudadana olvidó uno de los décimos de lotería que había comprado en una prenda de vestir que echó a lavar. Ese décimo resultó premiado en el Sorteo y aunque tras el centrifugado el billete de lotería quedó irreconocible, se extrajeron los datos identificativos del boleto y este fue cobrado.

– Físicamente, es posible comprar lotería en muchos sitios; pero es recomendable hacerlo sólo en lugares autorizados. Comprueba que la lotería que compres tenga el logo, el código y todos los elementos de verificación, ya que se han dado caso de falsificaciones de décimos.

– Si, en cambio, optas por comprar lotería por internet, recuerda que debes tener en cuenta las mismas precauciones que para cualquier otra compra a través de la red. Accede, por tanto, sólo a través de páginas web seguras, comprobando que la dirección empieza por https o que tiene un candado o una llave al pie o en la barra de direcciones.

– Si decides hacerte con tu décimo a través de Internet debes tener en cuenta que lo que harás es reservar tu número de manera electrónica. Este décimo es válido como lo es un billete físico. Ya que la empresa online donde realizas la compra lo reserva a tu nombre. El email de confirmación que se recibe es el comprobante de la compra que ha de estar corroborada por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Es decir, este email tiene la misma validez que un décimo físico, por lo que debes conservarlo hasta que compruebes si el número adquirido ha sido premiado.

– Una práctica fraudulenta que se produce tras el sorteo de Navidad, es la venta de décimos premiados, con un 10 o un 20% más del importe total del décimo. Ten cuidado con estos incentivos. Si accedes no podrás acreditar después ante Hacienda la procedencia de ese dinero y eso te puede suponer un acta de inspección que te costaría más de la mitad del importe ganado. Para evitar problemas en este sentido, los Técnicos del Ministerio de Hacienda recomiendan a los agraciados por el sorteo que depositen los premios en una entidad financiera, de manera que sea ésta la encargada de gestionar su cobro. Asimismo, sugieren rechazar cualquier transmisión del billete premiado, por mucha seguridad y garantía que aparentemente pueda ofrecer el comprador.

– Después del sorteo suelen aparecer intentos de fraude online. Ten cuidado si recibes un correo electrónico diciendo que has resultado ganador de un premio. Hay empresas que se dedican a estafar a los consumidores notificándoles que han sido premiados con una cantidad de dinero. Suplantan logotipos y símbolos de administraciones de lotería y piden un pago en concepto de tasas para el cobro del premio. El consumidor paga ese cargo, que suele ser inferior a 3.000 euros, pero nunca recibe su premio.

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