El Senado se equipa con la tecnología más innovadora en cardioprotección

El Senado se equipa con la tecnología más innovadora en cardioprotección
Senado

La instalación de desfibriladores DOC® permite actuar con la máximas garantías de eficacia, seguridad y rapidez en caso de paro cardíaco repentino.

Coincidiendo con las jornadas de puertas abiertas que celebra con motivo del 37º aniversario de la Constitución Española, el Senado ha hecho pública la disponibilidad de desfibriladores DOC® (Desfibrilador Operacional Conectado), en sus instalaciones lo que permite actuar con éxito en caso de que se produzca una parada cardíaca repentina en su interior o en la inmediaciones del recinto que ocupa la Cámara Alta del Parlamento español en la madrileña plaza de la Marina Española.

El DOC® es una patente de B+Safe que en incorpora en un único equipo un desfibrilador inteligente, fácil y de la máxima calidad, con un módulo de comunicación que le dota de una serie de valores añadidos que le diferencian de otras propuestas del mercado ya que le proporcionan tele-asistencia, telecontrol y geolocalización las 24 horas del día.

Todo ello garantiza su buen funcionamiento, así como la ayuda al usuario que atenderá la emergencia por parte de personal especializado en urgencias, que al tiempo avisará a los servicios de emergencias dando las coordenadas de localización del paciente ganando de esta forma un tiempo crucial para garantizar la vida e integridad de la persona.

Es precisamente la eficacia y la seguridad que le proporcionan estos valores añadidos, lo que ha decantado a los responsables del Senado a elegir esta tecnología para garantizar al máximo la cardioprotección de los miles de visitantes que recibe la institución cada año, senadores y trabajadores de las instalaciones.

La iniciativa se ha completado con la formación, a cargo de B+Safe de varios trabajadores del Senado que han recibido la instrucción necesaria en RCP/SVB (resucitación cardiopulmonar-soporte vital básico) y uso del DOC® mediante un enfoque práctico y cercano a la realidad que les permite actuar con éxito en caso de presenciar un paro cardíaco repentino y constatar lo importante y fácil que puede llegar a salvar una vida sin necesidad de tener conocimientos sanitarios previos.

De acuerdo con las estadísticas, en España se producen 100 muertes diarias por paro cardíaco fuera del ámbito hospitalario.

Según Nuño Azcona, Director General de B+Safe «esta cifra podría des significativa con un aumento de los espacios cardioprotegidos, ya que el uso de un desfibrilador aumenta hasta un 90 por 100 las posibilidades de salvar una vida si se utiliza en los 5 minutos posteriores al paro cardíaco».

«Por eso es especialmente importante su dis importante de personas, como es el caso del Senado. Las distintas Administraciones y las instituciones públicas y privadas españolas muestran un interés creciente por incorporar la cardioprotección a sus instalaciones y áreas de actuación. Pero aún tenemos un largo camino por delante hasta alcanzar el nivel de países de nuestro entorno como Francia, donde la presencia de desfibriladores es 8 veces más frecuente que en España,

Espacios cardioprotegidos

La cardioprotección es una tendencia emergente orientada a la protección del corazón en caso de episodios cardíacos. El gran número de muertes por paro cardíaco en la población, ha animado a gobiernos, empresas, entidades y asociaciones a concienciar a la población y tomar medidas que permitan revertir la situación gracias a la creación de zonas o espacios cardioprotegidos. Estas zonas cuentan con, al menos, un desfibrilador, con mantenimiento garantizado y con personas adecuadamente formadas para poder garantizar una rápida actuación en caso de paro cardíaco (para conseguir que vuelva a latir el corazón de la persona afectada), hasta la llegada de los servicios médicos de emergencia.

Para que las posibilidades de supervivencia ante un paro cardíaco repentino sean óptimas, se debe realizar de forma inmediata una resucitación cardiopulmonar (RCP) que permita mantener el flujo necesario de sangre oxigenada al cerebro hasta que se restablezca el ritmo cardíaco normal mediante la descarga eléctrica suministrada por un desfibrilador. El tiempo máximo para aplicar la desfibrilación a una persona que ha sufrido un paro cardíaco repentino es de un máximo de 5 minutos.

Hay identificados cuatro pasos críticos para tratar el paro cardíaco repentino, denominados Cadena de Supervivencia:

1. Reconocimiento y llamada al servicio de emergencia.

2. Una rápida resucitación cardiopulmonar (RCP).

3. Desfibrilación temprana.

4. SVA y cuidados post-resucitación

En Europa, el paro cardíaco es una de las primeras causas de mortalidad y en España se dan más 40.000 por año. En nuestro país, tras una enfermedad cardiaca, el índice de salvación se sitúa en un 4 por 100 mientras en EEUU se sitúa ya en un 50 por 100 gracias a la implantación masiva de Desfibriladores. El plazo de intervención para salvar a una víctima es de no más de 4-5 minutos. Además, por cada minuto que se pierde, hay un 10% menos de probabilidad de supervivencia.

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