OPINIÓN / DESDE MI ESCAÑO

La Esperanza de creer

La Esperanza de creer
Esperanza.

Creer o no creer, esa es la cuestión. Evidentemente, todas las personas somos seres racionales y siempre le buscamos una explicación lógica a las cosas. Queremos pensar que nada se produce por casualidad, que todo responde a una causalidad, que existe una causa-efecto a todo lo que sucede en nuestra vida.

Sin embargo, no siempre podemos controlar todo lo que pase a nuestro alrededor, pero no todo el mundo tiene la capacidad de visionar, de visualizar lo que puede pasarnos. Ese don lo tienen muy poquitas personas, gente con unas capacidades especiales que, además, están constatadas y sobradamente acreditadas. Porque, en un mundo como el actual, también están los que pretenden engañar con argucias y falsas palabras a incautos que se dejarían engatusar a cambio de escuchar las tan deseadas palabras mágicas que pongan fin a sus problemas.

Por eso, quiero destacar la labor que realiza Victoria Esperanza, una mujer a la que pude conocer en estas benditas Islas Canarias que con sólo unas palabras puede no sólo predecir cosas del futuro de sus interlocutores, sino que es capaz de detectar el estado de ánimo de una persona. Y no es algo que le haya venido ahora por generación espontánea, sino que es una cualidad que le viene casi desde la misma cuna.

 Desde su más tierna infancia veía cosas raras, cosas que iban a pasar, y creyendo que no pasarían, pasaban. Esta chica empezó a prepararse y a descubrir que tenía energías muy poderosas, y que podía ayudar a la gente. Descubrió que a través de las cartas españolas, podía ver el pasado, observar el presente, y adivinar el futuro, como si estuviera ocurriendo ahora mismo.

La gente comenzó a ir a su casa y empezó a echar las cartas a todo el mundo, a leer el tarot, a atraer la buena suerte, cada vez a más personas. De hecho, tiene una vasta y acreditada formación.

Empezó con la baraja española en el colegio, en la hora del recreo le echaba las cartas a sus compañeras, hizo diferentes cursos entre ellos de astrología y magia egipcia y se quedó con el tarot marsellaise. Practica la quiromancia, cerumancia, clarividencia, oniromancia, cábalas, rituales, encantamientos, en definitiva el poder de los hechizos de la naturaleza. Al ser las energías del cosmos conductoras de nuestro destino y siendo este modificable, nos guía potenciando el poder de la mente que cada uno tenemos, considerándonos a todos y cada uno de nosotros seres especiales. Y para poner la guinda al pastel, tiene la distinción de videncia extrema.

Alguien podría pensar, lícitamente, que Victoria no es más que otra más de tantas videntes que pululan por España y que tienen su propio programa. Pero no. Entren en su web www.victoriaesperanza.com Ya verán como su espiritualidad les enganchará.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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