Tras el cierre de Funnydent, desde UCE recuerdan que se pueden cancelar los contratos de financiación si se anula el principal

La ley permite cancelar sin penalización los contratos de crédito vinculados al principal de la compra o servicio si estos se anulan

Tras el cierre de Funnydent, desde UCE recuerdan que se pueden cancelar los contratos de financiación si se anula el principal
Cristóbal López Vivar responsable de las clínicas Funnydent y actualmente en prisión

Hace sólo unos días, conocíamos por los medios de comunicación, el cierre de todos los establecimientos de la cadena de clínicas dentales Funnydent. Aunque en Extremadura no existía ninguna delegación de esta franquicia, desde la Unión de Consumidores de Extremadura aprovechamos la ocasión, para recordar a todos los ciudadanos que la actual normativa de crédito al consumo nos brinda una gran protección para cuidar nuestros intereses en casos como este.

La práctica habitual cuando se contrata un servicio de larga duración o de importe elevado es la financiación de su precio a través de una entidad financiera. Pero, cuando ese contrato de crédito se suscribe en el propio establecimiento que va a prestar el servicio, se conoce como «contrato vinculado»; es decir, que se firma sólo y exclusivamente para financiar el servicio del contrato principal. En el caso de las clínicas dentales, el de financiación se vincula, por ejemplo, al de la ortodoncia.

En estos casos, la ley es clara: la anulación del contrato principal conlleva de forma automática la del vinculado de financiación. Esto permite, por ejemplo en el caso de Funnydent, que quienes estén pagando cuotas mensuales por un crédito solicitado en la propia clínica para pagar un tratamiento que no han recibido, puedan dejar de abonar dichas cuotas sin miedo a recibir por ello la persecución de la entidad financiera. Basta con comunicar al banco el motivo del impago.

El problema viene, como sucede en muchos casos, cuando ya se han pagado cuotas, pues el banco no está obligado a devolverlas o cuando, peor todavía, se pagó el tratamiento en metálico. En esos casos, no queda otro remedio que demandar a la empresa que incumplió sus obligaciones y esperar a que, normalmente a través de procedimiento concursal, reúna bienes suficientes para hacer frente a todas sus deudas.

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