Casi la mitad de los votantes de Junts pel Sí apoyarían a Esquerra y solo uno de cada cinco a Convergència

ERC barrería a Convergència en las elecciones catalanas y los podemitas quedarían segundos

El independentismo perdería dos puntos pero mantendría por los pelos la mayoría en el Parlament de Cataluña

ERC barrería a Convergència en las elecciones catalanas y los podemitas quedarían segundos
Oriol Junqueras y Carles Puigdemont en el Parlament de Cataluña. CT

La suma de ambos, 38,9% de los votos y 60-62 parlamentarios, sería muy similar a la marca conseguida por Junts pel Sí en las urnas (39,4% de apoyos y 62 representantes)

Mientras la política española afronta resignada unas nuevas elecciones ante el fracaso de los partidos en las negociaciones, en Cataluñaa el ‘procés‘ atraviesa un nuevo ‘impasse‘ en medio de los resquemores entre Junts pel Sí y la CUP y dentro de la propia coalición que integran CDC y ERC.

En este contexto, si ahora se celebrasen elecciones catalanas, y partiendo de la premisa de que la fórmula JxSí no se repetiría, Esquerra obtendría una clara victoria en las urnas y duplicaría los resultados de Convergència, que podría caer hasta la tercera posición en el Parlament.

El voto a Junts pel Sí en los comicios del 27-S (1.628.714 sufragios) se repartiría ahora entre convergentes y republicanos, pero estos últimos se llevarían un trozo mucho más grande del pastel.

Casi la mitad, un 45,5%, elegiría hoy la papeleta de ERC, mientras que solo uno de cada cinco (20,9%) apoyaría a CDC.

Así lo refleja una encuesta del Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para El Periódico de Catalunya.

Después de la investidura in extremis de Carles Puigdemont, cuatro meses de perfil bajo en la acción del Govern a la espera de los presupuestos y declaraciones contradictorias sobre cómo y cuándo proclamar el Estado catalán, el independentismo mantendría su mayoría absoluta en el Parlament por los pelos, aunque retrocedería en votos. Del 47,8% que logró el 27-S al 45,4%. Y de 72 escaños a un máximo de 70.

VUELCO EN EL EQUILIBRIO DE FUERZAS

El trabajo de campo del sondeo se efectuó del 18 al 22 de abril, justo después de que la Assemblea Nacional Catalana descartase promover otro Junts pel Sí en las elecciones generales del 26-J, decisión que propició un nuevo toma y daca entre CDC, partidaria de perpetuar la fórmula, y ERC, que rechaza de plano esta posibilidad.

La misma semana del estudio se produjo la reunión en la Moncloa entre Mariano Rajoy y Puigdemont, que permitió otear un cierto deshielo que no impidió que siguiese la ofensiva de recursos del Gobierno del PP al Tribunal Constitucional contra leyes catalanas.

ERC ganaría las elecciones con el 25,6% de los sufragios y 40-41 diputados. CDC se quedaría justo a la mitad: 13,3% de las papeletas y 20-21 escaños.

La suma de ambos, 38,9% de los votos y 60-62 parlamentarios, sería muy similar a la marca conseguida por Junts pel Sí en las urnas (39,4% de apoyos y 62 representantes).

Sin embargo, la fotografía que dejaría el nuevo Parlament con ambos socios por separado depararía un vuelco en el equilibrio de fuerzas, pues ahora los convergentes copan prácticamente el 50% de los diputados de JxSí (30) y los republicanos, un tercio de ellos (21).

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