La conversación del expresidente de Cataluña pone patas arriba al nacionalismo catalán

Una grabación interceptada a Jordi Pujol liquida políticamente a los independentistas Artur Mas y Carles Puigdemont

Las palabras del 'Molt Honorable' dejan en muy mal lugar a sus dos sucesores convergentes en la Generalitat

Una grabación interceptada a Jordi Pujol liquida políticamente a los independentistas Artur Mas y Carles Puigdemont
Jordi Pujol. PV

En contrapartida por todo esto, por llevarme toda la mierda para mi, si yo me llevo mucha mierda, en el partido tiene que quedar poca

A perro flaco, todo son pulgas que dice el viejo refrán español.

Y aquí el can es la antigua Convergencia, reconvertida ahora -tras los sucesivos casos de corrupción en sus filas- en el nuevo Partido Demócrata de Calaluña (PdCAT), que agoniza.

Y esto lo dice una de las voces autorizadas del nacionalismo catalán, el expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, en el ojo del huracán por las investigaciones judiciales sobre su patrimonio y el de sus hijos.

Una conversación privada, difundida este viernes por el diario La Vanguardia, revela que Pujol da por hecho que será el republicano Oriol Junqueras quien acabará presidiendo Cataluña.

El expresident de la Generalitat considera que el PDeCat está «débil», que Convergencia no debió cambiar el nombre, y que si Artur Mas fuera inhabilitado quedaría «definitivamente kaput» (La Guardia Civil detiene al presidente del Puerto de Barcelona por las mangancias del ‘3%’ con Convergència).

En la conversación grabada con un reducido grupo de estudiantes, Pujol se refiere también a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau:

«Pueden pasar cosas… por ejemplo, podría ser que Colau fuera presidenta de Cataluña. Sí, podría ser. ¿Es probable? Creo que no, creo que no es probable».

«Me quedo con la mierda»

Pujol desvela en la grabación cómo acordó con Artur Mas su salida del partido.

«Lo que dije a Mas es: mira yo creo que debo hacer esto. ¿Quieres decir? (respondió Mas)….Yo creo que sí, y a mi, expulsarme del partido y me retiráis los honores o la pensión. Un expresidente tiene una buena pensión, que ya no tengo».

Eso, revela La Vanguardia, que transcribe:

«Ahora bien, en contrapartida por todo esto, por llevarme toda la mierda para mi, si yo me llevo mucha mierda, en el partido tiene que quedar poca. El partido tendrá por otras cosas, todos (los partidos) van a juicio, el PP, el PSC… Ahora bien, sobre todo no renunciéis a la obra hecha, esto es capital, de manera que puedo entender porque quedaron traumatizados».

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